sábado, 11 de julio de 2009

Que siga la fiesta

Ayer murió un joven en Pamplona. Para mi es muy triste ver cómo se desprecia una vida. Muere por divertirse de una forma un tanto extraña por no ser más duro en su calificación. Dicen las noticias que era un experto. ¿Experto en qué? ¿En jugarse la vida?
En España perviven tradiciones salvajes. Se maltrata a los animales y hasta se muere por hacerlo. Pero se mantiene este tipo de “festejo”. Al fin y al cabo atraen muchos turistas aunque sea mostrando lo más primitivo dela naturaleza humana

2 comentarios:

Daniel dijo...

Es terrible la muerte de Daniel en Panplona, en muchos pueblos de España se mantienen este tipo de salvajadas lamados encierros.

TIKAL dijo...

Siempre resulta lamentable el fallecimiento de una persona, sin embargo, acostumbro a sentir mucha más tristeza por el obrero que, desempeñando su trabajo, sufre un accidente, que el que lo sufre voluntariamente en una loca carrera que no le conduce a ninguna parte delante de unos toros embravecidos. Pienso que es un desprecio a la vida este tipo de divertimentos y, si sufren un percance, es el fruto de su irracionalidad. Ciertamente tenemos tradiciones salvajes, sean los encierros de San Fermín o la cabra que se despeña desde lo alto de un campanario. Todo en suma son fiestas sangrientas sólo propias de mentes enfermas.