sábado, 30 de enero de 2010

Pido castigo

Y hago mías las palabras de Neruda:

Los enemigos

Ellos aquí trajeron los fusiles repletos
de pólvora, ellos mandaron el acerbo
exterminio,
ellos aquí encontraron un pueblo que cantaba,
un pueblo por deber y por amor reunido,
y la delgada niña cayó con su bandera,
y el joven sonriente rodó a su lado herido,
y el estupor del pueblo vio caer a los muertos
con furia y con dolor.
Entonces, en el sitio
donde cayeron los asesinados,
bajaron las banderas a empaparse de sangre
para alzarse de nuevo frente a los asesinos.

Por esos muertos, nuestros muertos,
pido castigo.

Para los que de sangre salpicaron la patria,
pido castigo.

Para el verdugo que mandó esta muerte,
pido castigo.

Para el traidor que ascendió sobre el crimen,
pido castigo.

Para el que dio la orden de agonía,
pido castigo.

Para los que defendieron este crimen,
pido castigo.

No quiero que me den la mano
empapada con nuestra sangre.
Pido castigo.
No los quiero de embajadores,
tampoco en su casa tranquilos,
los quiero ver aquí juzgados
en esta plaza, en este sitio.
Quiero castigo.

Pablo Neruda

miércoles, 27 de enero de 2010

El pecado de Haiti

La democracia haitiana nació hace un ratito. En su breve tiempo de vida,
esta criatura hambrienta y enferma no ha recibido más que bofetadas.
Estaba recién nacida, en los días de fiesta de 1991, cuando fue
asesinada por el cuartelazo del general Raoul Cedras. Tres años más
tarde, resucitó. Después de haber puesto y sacado a tantos dictadores
militares, Estados Unidos sacó y puso al presidente Jean-Bertrand
Aristide, que había sido el primer gobernante electo por voto popular en
toda la historia de Haití y que había tenido la loca ocurrencia de
querer un país menos injusto .

*El voto y el veto*

Para borrar las huellas de la participación estadounidense en la
dictadura carnicera del general Cedras, los infantes de marina se
llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos. Aristide regresó
encadenado. Le dieron permiso para recuperar el gobierno, pero le
prohibieron el poder. Su sucesor, René Préval, obtuvo casi el 90 por
ciento de los votos, pero más poder que Préval tiene cualquier mandón de
cuarta categoría del Fondo Monetario o del Banco Mundial, aunque el
pueblo haitiano no lo haya elegido ni con un voto siquiera.Más que el
voto, puede el veto. Veto a las reformas: cada vez que Préval, o alguno
de sus ministros, pide créditos internacionales para dar pan a los
hambrientos, letras a los analfabetos o tierra a los campesinos, no
recibe respuesta, o le contestan ordenándole:-Recite la lección. Y como
el gobierno haitiano no termina de aprender que hay que desmantelar los
pocos servicios públicos que quedan, últimos pobres amparos para uno de
los pueblos más desamparados del mundo, los profesores dan por perdido
el examen.

*La coartada demográfica*

A fines del año pasado cuatro diputados alemanes visitaron Haití. No
bien llegaron, la miseria del pueblo les golpeó los ojos. Entonces el
embajador de Alemania les explicó, en Port-au-Prince, cuál es el
problema:-Este es un país superpoblado -dijo-. La mujer haitiana siempre
quiere, y el hombre haitiano siempre puede.Y se rió. Los diputados
callaron. Esa noche, uno de ellos, Winfried Wolf, consultó las cifras. Y
comprobó que Haití es, con El Salvador, el país más superpoblado de las
Américas, pero está tan superpoblado como Alemania: tiene casi la misma
cantidad de habitantes por quilómetro cuadrado.En sus días en Haití, el
diputado Wolf no sólo fue golpeado por la miseria: también fue
deslumbrado por la capacidad de belleza de los pintores populares. Y
llegó a la conclusión de que Haití está superpoblado… de artistas.En
realidad, la coartada demográfica es más o menos reciente. Hasta hace
algunos años, las potencias occidentales hablaban más claro.

*La tradición racista*

Estados Unidos invadió Haití en 1915 y gobernó el país hasta 1934. Se
retiró cuando logró sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y
derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones a
los extranjeros. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado,
justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza
negra es incapaz de gobernarse a sí misma, que tiene “una tendencia
inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización”.
Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado
tiempo antes la sagaz idea: “Este es un pueblo inferior, incapaz de
conservar la civilización que habían dejado los franceses”.Haití había
sido la perla de la corona, la colonia más rica de Francia: una gran
plantación de azúcar, con mano de obra esclava. En El espíritu de las
leyes, Montesquieu lo había explicado sin pelos en la lengua: “El azúcar
sería demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producción.
Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la
nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta
impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y
sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro”.

En cambio, Dios había puesto un látigo en la mano del mayoral. Los
esclavos no se distinguían por su voluntad de trabajo. Los negros eran
esclavos por naturaleza y vagos también por naturaleza, y la naturaleza,
cómplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo debía servir al
amo y el amo debía castigar al esclavo, que no mostraba el menor
entusiasmo a la hora de cumplir con el designio divino. Karl von Linneo,
contemporáneo de Montesquieu, había retratado al negro con precisión
científica: “Vagabundo, perezoso, negligente, indolente y de costumbres
disolutas”. Más generosamente, otro contemporáneo, David Hume, había
comprobado que el negro “puede desarrollar ciertas habilidades humanas,
como el loro que habla algunas palabras”.

*La humillación imperdonable*

En 1803 los negros de Haití propinaron tremenda paliza a las tropas de
Napoleón Bonaparte, y Europa no perdonó jamás esta humillación infligida
a la raza blanca. Haití fue el primer país libre de las Américas.
Estados Unidos había conquistado antes su independencia, pero tenía
medio millón de esclavos trabajando en las plantaciones de algodón y de
tabaco. Jefferson, que era dueño de esclavos, decía que todos los
hombres son iguales, pero también decía que los negros han sido, son y
serán inferiores.La bandera de los libres se alzó sobre las ruinas. La
tierra haitiana había sido devastada por el monocultivo del azúcar y
arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera
parte de la población había caído en el combate. Entonces empezó el
bloqueo. La nación recién nacida fue condenada a la soledad. Nadie le
compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía.

*El delito de la dignidad*

Ni siquiera Simón Bolívar, que tan valiente supo ser, tuvo el coraje de
firmar el reconocimiento diplomático del país negro. Bolívar había
podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya
España lo había derrotado, gracias al apoyo de Haití. El gobierno
haitiano le había entregado siete naves y muchas armas y soldados, con
la única condición de que Bolívar liberara a los esclavos, una idea que
al Libertador no se le había ocurrido. Bolívar cumplió con este
compromiso, pero después de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran
Colombia, dio la espalda al país que lo había salvado. Y cuando convocó
a las naciones americanas a la reunión de Panamá, no invitó a Haití pero
invitó a Inglaterra.

Estados Unidos reconoció a Haití recién sesenta años después del fin de
la guerra de independencia, mientras Etienne Serres, un genio francés de
la anatomía, descubría en París que los negros son primitivos porque
tienen poca distancia entre el ombligo y el pene. Para entonces, Haití
ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que destinaban
los famélicos recursos del país al pago de la deuda francesa: Europa
había impuesto a Haití la obligación de pagar a Francia una
indemnización gigantesca, a modo de perdón por haber cometido el delito
de la dignidad.La historia del acoso contra Haití, que en nuestros días
tiene dimensiones de tragedia, es también una historia del racismo en la
civilización occidental.


*Para leer y ver más, haga click aquí:*
*www.luiseaguilera.blogspot.com http://www.luiseaguilera.blogspot.com/*
*Luis E. Aguilera*
Director Nacional
Sociedad de Escritores de Chile
Presidente
Sociedad de Escritores de Chile (SECH),
Filial Región de Gabriela Mistral-Coquimbo
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La Serena - Chile

viernes, 22 de enero de 2010

Y LAS PROSTITUTAS OS PRECEDERAN EN EL REINO DE LOS CIELOS

Con esas palabras acusaba Jesús de Nazaret a los muy religiosos de su tiempo...porque eran peores que las putas. Se refería a los escribas equivalentes a ciertos curas integristas de hoy que solo les preocupa la letra que mata. Por eso, mientras se crea una organización entre los reclusos en las cárceles españolas para ayudar a los damnificados de Haití, el silencio de Ratzinger, Rouco y demás secuces es clamoroso y las ONGs confesionales o no, trabajan codo con codo por el sufrido pueblo de Haití. A Jesús le dolia el pecado estructural de la injusticia y era benévolo con los que tanto le preocupan a los misogenos del Vaticano

lunes, 18 de enero de 2010

IRA

Tenemos una amiga de 84 años, monja, que colaboró en la formación de nuestras hijas. Sus últimos 15 años los pasó en Filipinas. Vivía en Luzon ayudando a la gente de la isla. Su corazón no le permite continuar allí y tuvo que volver a España para no ser gravosa a su comunidad filipina. Hoy me envía un correo de su compañera que vive en Haiti y que reproduzco. Leyendo esta carta y el comentario que hoy publico de Pagola, siento la ira de Jesus expulsando a los mercaderes del templo y desearía expulsar de MI IGLESIA a indeseables como el obispo de San Sebastian, de Madrid y hasta al Pastor Aleman.
¿Donde esta la ayuda y la compasion de Roma y sus "sucursales"?

Querida gente que os interesáis por nuestra situación:
Lo primero que tengo que comunicaros es mi alegría porque Josefa y yo estamos vivas.
Acabo de saber que nuestra casa se ha derrumbado. Han sido un cúmulo de coincidencias, que podemos llamar la mano de Dios que siempre nos protege, lo que ha hecho que ahora os pueda escribir esta carta.
En nuestra vida diaria lo normal es que a las 5 de la tarde, cuando tuvo lugar el primer terremoto, nosotras estuviésemos en casa pero ese día Josefa estaba en una asamblea de religiosos del Caribe y yo, por no haber encontrado un vuelo para hoy, tuve que dejar el país una hora antes del terremoto.
No pienso en lo que hemos perdido sino en el regalo de la vida que se nos ha dado.
La noticia del derrumbe la he conocido por medio de mi amiga Marta, una asociada de los claretianos con la que viví un año en Puerto Príncipe (2006-07). A ella le dieron la noticia los claretianos que tienen su casa enfrente de la nuestra y vieron como la nuestra se derrumbaba. La suya ha quedado muy dañada y están viviendo en el patio.
Soy muy consciente de lo difícil que va a ser la vida allí ahora pero al mismo tiempo pienso que es la forma que se nos ofrece de compartir las dificultades y la lucha por la vida con este pueblo al que amamos y al que queremos seguir sirviendo.
Nada más por ahora. Yo tengo mi billete de vuelta para el 23. Espero con impaciencia ese día. La verdad es que me gustaría estar allí con Josefa y poder estar ayudando en lo que se pueda. Sé que contamos con vuestro apoyo.
Un abrazo muy fuerte.

Matilde

domingo, 17 de enero de 2010

Recuerdos sin nostalgia

Esto deja pequeño todo lo enviado hasta ahora sobre escuelas de los 50 y 60, juguetes, tebeos, publicidad, carteles, y otras vivencias documentadas que circulan con frecuencia entre nosotros. Es un auténtico MUSEO VIRTUAL de muchos recuerdos que, los de algunas generaciones, compartimos. Te sorprenderá el apartado de CINE, con ésa cantidad de "trailers" en lengua original. Sólo tienes que abrir esa página y comprobarás que es algo extraordinario. SEGURO QUE LA GUARDARÁS.
http://www.rafaelcastillejo.com/

viernes, 15 de enero de 2010

TALIBANES

Desgraciadamente los talibanes proliferan en muchas culturas. El obispo de San Sebastián es un ejemplo, como lo son los movimientos ultras como el Opus Dei, Legionarios de Cristo o los Quicos. Y son estos movimientos los que gozan del favor del Vaticano que vive un proceso involucionista aterrador.
Ante la tragedia de Haití comprobamos la existencia de dos iglesias: la de quienes estaban allí procurando ayudar a un pueblo explotado y la de los guardianes de la “Verdad” al margen de la realidad. Roma, desde su boato y su prepotencia es incapaz de ver al Cristo sufriente en los haitanos.

jueves, 14 de enero de 2010

Temia...

No sé de quien es pero me gusta
Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mi mismo.
• Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento.
• Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinarían de mí.
• Temía que me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.
• Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.
• Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
• Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.
• Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.
• Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo.
• Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.
• Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más.
• Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.
• Temía al cambio, hasta que vi que aún, la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.
• Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más.
• El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.

martes, 12 de enero de 2010

AMANTES

La Academia de la Lengua ofrece varias acepciones para la palabra amante:
1. adj. Que ama. U. t. c. s.
2. adj. Se dice de las cosas en que se manifiesta el amor o que se refieren a él.
3. m. pl. Hombre y mujer que se aman.
Tambien aporta una cuarta acepción cargada de ideología trasnochada y la define como “querido” y cuando acudes a la entrada “querido” te apetece renegar de tanto académico que ni fija, ni limpia ni da explendor.
El diccionario de la RAE dice textualmente:
querido, da.
(Del part. de querer).
1. m. y f. Hombre, respecto de la mujer, o mujer, respecto del hombre, con quien tiene relaciones amorosas ilícitas.
Y yo me pregunto qué ilicitud cabe en una relación amorosa.
En la tercera acepción ya yerra al atribuir amante solo al amor de hombre y mujer, pero en la cuarta riza el rizo.
Pienso que el Amor entre dos seres humanos es lo fundamental y que su formalización jurídica o religiosa lo accesorio. Por eso me gusta tanto la palabra amante y me gustaría lograr devolverle su verdadero sentido

lunes, 11 de enero de 2010

Derechos

Tienes derecho a enfadarte, pero no debes pisotear la dignidad del otro.

Tienes derecho a sentir celos del triunfo de los demás, pero no debes
desearles mal.

Tienes derecho a caer, pero no debes quedarte tirado.

Tienes derecho a fracasar, pero no debes sentirte derrotado.

Tienes derecho a equivocarte, pero no debes sentir lástima de ti mismo.

Tienes derecho a regañar a tus hijos, pero no debes romper sus ilusiones.

Tienes derecho a tener un mal día, pero no debes permitir que se convierta en costumbre.

Tienes derecho a tomar una mala decisión, pero no debes quedarte estacionado en ese momento.

Tienes derecho a ser feliz, pero no debes olvidar ser agradecido.

Tienes derecho a pensar en el futuro, pero no debes olvidar el presente.

Tienes derecho a buscar tu superación, pero no debes olvidar tus valores.

Tienes derecho a triunfar, pero no debe ser a costa de otros.

Tienes derecho a vivir en paz, pero no debes confundir ese derecho con ser mediocre o conformista.

Tienes derecho a vivir en la opulencia, pero no debes olvidar compartir con los menos afortunados.

Tienes derecho a desanimarte, pero no debes perder la esperanza.

Tienes derecho a la justicia, pero no debes confundirla con la venganza.

Tienes derecho a enojarte, pero no debes dejar de ser cortés.

Tienes derecho a un mañana mejor, pero no debes cimentarlo en un hoy fraudulento.

Tienes derecho a ser positivo, pero no debes ser arrogante.

Tienes derecho a ser feliz, pero no te olvides de los que sufren... y...¡Ayúdalos!
Dewsconozco el autor pero lo hago mio

domingo, 10 de enero de 2010

La vuelta al Jesus historico

Mi desconocido lector Noe, tiene un blog dedicado a los creyentes desde su ateismo militante. Yo soy un creyente que respeto a tod@s mis ami@s que no lo son y que ni se me pasa por la cabeza intentar convencerles de que tengo razon porque en esto no hay razones: en todo caso hay experiencias de Fe.
Por eso mi blog no tiene como tema principal el que tanto parece preocupar a Noe pero tampoco lo elude si alguienm con buen estilo quiere entrar en él.
Por eso publico una aportacion de monseñor Casaldaliga a quien sigo con mucha atencion y a quien admiro.
Y lo publico en mi blog (http://uswww.blogger.com/) y no en el tuyo por respeto a tus ideas:
La cuestión del Jesús histórico

La espiritualidad de la liberación, como la misma teología de la liberación, se caracteriza por estar profundamente centrada en el Jesús histórico. Nuestra espiritualidad no es sólo cristocéntrica; tiene en su centro al Cristo-Jesús histórico.
El tema del Jesús histórico como contrapuesto al Cristo de la fe adquirió carta de ciudadanía en la teología moderna a finales del siglo XVIII, en el contexto de la teología liberal protes¬tante, preocupada por la búsqueda de los datos biográficos del «Jesús verdadero», como reacción a la tradición dogmática de la Iglesia y en respuesta a la crítica promovida por el racionalismo de la Ilustración.
Pero el problema se remonta al mismo Nuevo Testamento, en la tensión entre el Jesús histórico y el Cristo de la fe. Esta tensión ha reaparecido periódicamente a lo largo de la historia de las Iglesias cristianas, sobre todo en los momentos de crisis graves y de renovación del cristianismo. En los últimos siglos afectó a la teología europea de un modo muy particular. Ya en nuestro tiempo son muchas las teologías y las espiritualidades que han propiciado una historificación de Cristo. Sin embargo, son quizá la teología y la espiritualidad de la liberación las que más en serio y a fondo han asumido esta historificación.
Se puede considerar que ello se debe a dos causas fundamentales. La primera, al hecho de que en América Latina se ha descubierto un paralelismo muy fuerte entre la situación histórica que vive el Continente y la que vivió Jesús de Nazaret en su momento. La segunda al hecho de la «circularidad» existente entre el «lugar social» y la imagen de Jesús más fácilmente accesible.

En la espiritualidad y en la teología latinoamericanas, «Jesús histórico» no hace ya referencia directa a aquella problemática de la recuperación de la biografía de Jesús. No se trata de un problema marginal o circunstancial. Es algo más profundo. Es un desafío que interpela la veracidad de la fe y su capacidad de conservar la totalidad del misterio escondido y revelado en Jesucristo. Entre nosotros, el «Jesús histórico»:
-evoca la recuperación de la densidad teológica de la historia de Jesús de Nazaret para nuestro ser cristiano, dentro de la historia concreta del Continente latinoamericano.
-traduce la profunda ligación que existe entre la fe de la Iglesia en Jesucristo y el compromiso que por ella le sobreviene para con la historia sufrida del pueblo latinoamericano.
-responde a una cuestión central y centrante de todas las demás: mantener la dialéctica entre el modo como Jesús vivió su obediencia al Padre y lo que esto tiene de interpelación para el modo como los cristianos vivimos aquí y ahora nuestra fidelidad a Jesús. Si él fue la pre-sencialización de Dios y de su Reino, no hay otra manera de vivir la vida de hijos de Dios sino la que él vivió.


Contra qué se reacciona

Como se ve, este concreto cristocentrismo específicamente «centrado en el Jesús histórico» es un rasgo característico y muy marcado de nuestra espiritualidad. Y no es un rasgo ingenuo, improvisado o sin consecuencias. No se trata simplemente de una «vuelta a Jesús», sino de un auténtico «rescate de Jesús». Se parte de la sospecha de que «en nombre de Cristo ha sido posible ignorar o incluso contradecir valores fundamentales de la predicación y actuación de Jesús de Nazaret».
Se sospecha que «no ha sido infrecuente reducir a Cristo a una sublime abstracción», «abstracción que posibilita ignorar o negar la misma verdad de Cristo», como se manifiesta en los espiritualismos y pentecostalismos «que invocan al Espíritu de Cristo pero no se verifican en el Espíritu concreto de Jesús».
Se tiene también la sospecha de que muchos discursos sobre Jesús como Reconciliación universal «pretenden excluir a Jesús de la conflictividad de la historia y encontrar en el cristianismo un apoyo para cualquier ideología de la paz y del orden y para la condena de cualquier tipo de conflicto y de subversión».
Surge también una sospecha frente a la frecuente tendencia a la inmoderada absolutización de Cristo, que en la conciencia espontánea de los cristianos es aceptada ingenuamente. En efecto, si de Cristo se hace, bajo todo punto de vista, un absoluto, entonces queda justificada teóricamente cualquier «reducción personalista de la fe cristiana», que encuentra en el contacto con el «Tú» de Cristo la última y correcta correlación del «yo» del cristiano. La total absolutización de Cristo introyecta en la conciencia del cristiano una concepción ahistórica, pues si el cristiano posee ya lo absoluto es bien comprensible que su interés por lo históricamente no absoluto se relativice».
Desde otras latitudes geográficas ha expresado estas mismas sospechas, con palabras vigorosas, Albert Nolan, cuando ha dicho:
«A lo largo de los siglos, muchos millones de personas han venerado el nombre de Jesús; pero muy pocas le han comprendido, y menor aún ha sido el número de las que han intentado poner en práctica lo que él quiso que se hiciera. Sus palabras han sido tergiversadas hasta el punto de significar todo, algo o nada. Se ha hecho uso y abuso de su nombre para justificar crímenes, para asustar a los niños y para inspirar heroicas locuras a hombres y mujeres. A Jesús se le ha honrado y se le ha dado culto más frecuentemente por lo que no significaba que por lo que realmente significaba. La suprema ironía consiste en que algunas de las cosas a las que más enérgicamente se opuso en su tiempo han sido las más predicadas y difundidas a lo largo y ancho del mundo… ¡en su nombre!»
El problema no es para nosotros la desmitologización de la figura de Jesús, sino su desmanipulación. El problema no es pues teórico o académico. Decididamente, hay que rescatar a Jesús, «y no se encuentra para ello una forma mejor, más eficaz y más evidente, que volver a Jesús». Por eso, para nosotros, «volver a Jesús», reivindicar insistentemente al «Jesús histórico» no es un ejercicio intelectual, ni una manía arqueologista o catacumbista, sino pasión de fidelidad, celo por la recuperación del auténtico rostro de Jesús, la auténtica y normativa revelación de Dios, el genuino carácter cristiano de Dios y de la Iglesia…


¿Qué es pues en concreto apelar al «Jesús histórico»?

La espiritualidad latinoamericana «entiende por Jesús histórico la totalidad de la historia de Jesús».
Y «lo más histórico de Jesús es su práctica, es decir, su actividad para operar activamente sobre su realidad circundante y transformarla en una dirección determinada, en la dirección del Reino de Dios. Es la práctica que en su día desencadenó historia y que ha llegado hasta nosotros como historia desencadenada. Histórico es aquí aquello que desencadena historia». «Lo histórico de Jesús no es, por lo tanto, en primer lugar, lo que es simplemente datable en el espacio y en el tiempo, ni tampoco lo doctrinal… Lo histórico del Jesús histórico es para nosotros, en primer lugar, una invitación (y una exigencia) a proseguir su práctica, a su seguimiento para una misión». «Lo que hay que asegurar cuando se habla del Jesús histórico es, antes que nada, el proseguimiento de su práctica».
Volver al Jesús histórico para nosotros no significa querer saber más sobre él, sino conocerlo mejor. Conocer a Cristo y no meramente saber sobre él es algo que no conseguimos in¬telectualmente, sino prácticamente. En la medida en que comprendemos vitalmente su práctica y, asimilándola y haciéndola nuestra, llegamos a sintonizar más plenamente con su Causa y su persona, en simultaneidad complementaria.
Creemos que la práctica de Jesús es lo que permite acceder a la totalidad de Jesús, lo que permite esclarecer y comprender mejor y jerarquizar los otros elementos de su totalidad: los hechos aislados de su vida, su doctrina, sus actitudes internas, su destino y lo más íntimo suyo, que llamamos su persona. El mejor lugar para conocer realmente a Jesús es precisamente la prosecución de su práctica, su seguimiento.
Seguir al Jesús histórico es a la vez el mejor modo de aceptar al Cristo de la fe. «En el mero hecho de reproducir con ultimidad la práctica de Jesús y su propia historicidad, por ser de Jesús, se está aceptando una normatividad última en Jesús, y por ello se le está declarando como algo realmente último; se le está declarando ya, implícita pero eficazmente, como el Cristo, aunque después se deba explicitar esa confesión»
La apelación al Jesús histórico significa que no queremos caer en el engaño idealista de creer en un Cristo sin Jesús, un Cristo sin carne. El Jesús histórico es la carne histórica de Dios. Para evitar toda forma de gnosticismo, antiguo o moderno, el criterio consistirá siempre en volverse a la carne histórica de Cristo. El Jesús histórico es el criterio normativo de la revelación.
El Cristo de la Fe, el Cristo resucitado es el mismo Jesús histórico de Nazaret, totalmente transfigurado y elevado a la derecha de Dios. Nuestra espiritualidad insiste siempre en esa identidad entre el Cristo resucitado y el Jesús histórico. En este punto se sitúa en la misma línea de Juan en el Nuevo Testamento: el Mesías venido en la carne es el criterio para verificar toda inspiración (Jn 4, 1-3).

Esa vuelta al Jesús histórico al rostro histórico de Jesucristo nos ha hecho descubrir los rostros de Cristo según Puebla (30ss) y ese rostro colectivo del Siervo Sufriente en América Latina, según la teología y la espiritualidad de la liberación, y conforme a la más ubicada lectura bíblica del Siervo de Yavé.

lunes, 4 de enero de 2010

El franquismo sigue intacto

Martín Pallín es conocido por su compromiso con la justicia. Habla abiertamente de lo que parece un tabú, el modelo de Estado, y exige una reparación a las víctimas del Franquismo.

María José Esteso Poves / Madrid
Jueves 3 de diciembre de 2009. Número 114

DIAGONAL: A más de 30 años de la aprobación de la Constitución, ¿cree que se debe reformar? JOSÉ ANTONIO MARTÍN PALLÍN: Por razones de incumplimiento yo no tocaría ningún artículo. Por razones de actualización, sí. Se hizo una Constitución saliendo de 40 años de dictadura. Muy pocos países han sufrido este fenómeno. Ni Alemania ni Italia tardaron tanto tiempo en vencer a Hitler y Mussolini, con ayuda extranjera, claro está. Tardamos 40 años en derrotar al Franquismo y aún sigue intacto. Me preocupa que el Franquismo esté tan arraigado en muchas capas de la sociedad. En la Constitución hay que cambiar aquellas cosas que no se pudieron cambiar entonces, por ejemplo la forma de Gobierno. La monarquía ha ejercido su papel. No propugno su derrocamiento, sino suscitar un debate. También hay que reestructurar el caos que se produjo con las autonomías, el famoso café para todos. Estamos ante un Estado federal pero no constitucionalmente federal.
D.: ¿Qué supuso la Ley de Amnistía?
J.A.M.P.: Se utilizó como una operación quirúrgica para romper con el pasado, pero muchas veces las operaciones supuran. En abril de 1977 se firman los tratados internacionales sobre derechos civiles. La Ley de Amnistía, de octubre de 1977, emplea una terminología insólita en el marco del derecho internacional. Habla de ‘delitos de intencionalidad política’. Ese concepto no existe. Mientras, el artículo 10 de la Constitución se refiere a los tratados internacionales firmados por España y ninguno habla de delitos de intencionalidad política. Son crímenes contra la humanidad o crímenes de guerra. La amnistía fue una vergonzante transacción, que no una transición, con las fuerzas de la dictadura que querían un cheque en blanco. Eso no ha pasado en ningún país. Nos hemos convertido en los adalides de la jurisdicción universal: Pinochet, Scilingo, Guatemala, etc., y cuando los jueces viajamos a Latinoamérica tenemos que recibir el mismo reproche: “Ustedes tanto presumir de jurisdicción universal y su país ha vulnerado completamente lo que predican”. Otros van más allá: “¿Es que se creen ustedes que son los colonialistas de estos países?”.
D.: Hemos asistido a un recorte de la jurisdicción internacional en el Estado español, ¿ le preocupa?
J.A.M.P.: Sí. Ha habido un recorte. Una vuelta a la extraterritorialidad de la ley penal, eso es del siglo XIX. La Jurisdicción Internacional había dicho con sencillez, al darnos la razón en el caso de Guatemala, que “o es universal o no es universal”. Eso vale para todos los casos y lugares. Las Cortes son soberanas y ellos sabrán. Pienso que detrás se esconden intereses económicos, no sólo en Palestina, también en China con las multinacionales que hay implantadas allí.
D.: ¿Por qué cuando Garzón intenta investigar el Franquismo es acusado de prevaricación?
J.A.M.P.: Es una patología alarmante. El caso de Garzón está en mi sala, y se están aplicando conceptos ya superados como la prescripción o la amnistía española, al margen del Pacto Internacional de Derechos Civiles, que España ha incumplido de forma clamorosa. Los jueces españoles, nos guste más o menos, tenemos que aplicar los tratados internacionales por imperativo legal.
D.: Hay denuncias sobre el robo de niños en el Franquismo a madres con y sin filiación política. De estos últimos se ha hablado menos pero, ¿deben ser juzgados los culpables?
J.A.M.P.:Sí, claro. Es un tema delicado, tiene muchas aristas. Es un crimen que se persiguió en Argentina y que se debe restituir. Había que ‘redimir a esos niños’, llevarles al ‘redil’. Las teorías de Vallejo Nájera están ahí escritas mal que les pese a algunos. Arrebatar los niños en su momento histórico fue un crimen contra la humanidad.
D.: ¿Cómo es posible que tras 70 años miles de personas sigan en las cunetas y gran parte de la judicatura se niegue a recuperar los cuerpos?
J.A.M.P.: Alemania declaró la nulidad absoluta de las leyes y los juicios nazis. Aquí familiares de víctimas han pedido la nulidad por la vía de la revisión de los consejos de guerra franquistas. La respuesta de la Sala Quinta de lo Militar del Tribunal Supremo ha sido desestimar la revisión con un argumento que viene a decir que no se observa ninguna ilegalidad, porque se aplicó la ley vigente. La legalidad franquista. Si a un juez alemán se le ocurre hoy no anular un juicio porque la legalidad vigente era la nazi, lo echan de la carrera y tiene problemas penales.
D.: ¿Es usted un magistrado raro?
J.A.M.P.: Sí. Cada vez más, tengo la sensación de serlo. Bueno, hay mucha gente en la misma línea.
"El derecho penal debe luchar contra el cambio climático”
D.: Siempre se ha mostrado preocupado por el medio ambiente, ¿Por qué?
J.A.M.P.: Los delitos contra el medio ambiente se han convertido en una forma de delincuencia. Unos producen un daño directo e inmediato, otros a largo plazo. La preocupación por reprimirlos de forma penal surge a partir de la catástrofe de Bhopal (India), que causó 30.000 muertos. Después, Chernóbil, un crimen como el de la bomba atómica. También hay conductas menos espectaculares que día a día dañan el medio ambiente. Por eso, es necesario utilizar el derecho penal para luchar contra el cambio climático: emisión de gases contaminantes a la atmósfera, a los acuíferos; el urbanismo desenfrenado.
D.: ¿Quienes son los verdaderos piratas de la pesca?
J.A.M.P.: Desde el punto de vista medioambiental se están esquilmando los caladeros, pero este debate no justifica asaltar un barco. La pesca no se ha tratado suficientemente ni en la UE ni en la ONU. Además, hay otros factores, como la sobreexplotación, el depósito de sustancias radioactivas en las costas de Somalia, etc.
D.: ¿Se podría aprovechar la crisis para repensar el modelo de sociedad?
J.A.M.P.: En el urbanístico es incuestionable. Muchos pueblos se han convertido en algo parecido a un monumento funerario. Las casas están vacías y llenas de rejas.
La ocupación de primeras líneas de playa con edificios de ocho y nueve plantas ha sido un disparate. Se debe pagar penal y económicamente. La crisis demuestra que este ritmo insaciable ya no se puede seguir. Sería el momento de hacer una deconstruccion sostenible. Pero en este país no pasa nada, no se derriba ningún edifico, salvo que sean casas de pescadores.

domingo, 3 de enero de 2010

Los gozos y las sombras

El pasado día 1 comieron en casa Andrés y Paloma con sus dos niñas. Después del almuerzo me sentí fatigado y se empeñaron en llevarme a Urgencias. El problema se había originado porque confundí la medicación y eso produjo alguna disfunción que me hizo dormir en el Hospital para observación. Salí con unos pequeños retoques en la medicación y la remisión al médico de familia el próximo martes. MI despiste causó la natural alarma en Marilina y los hijos.
Pero contadas las “sombras” paso a relataros los gozos. Antes de entrar en la zona médica, en la sala de espera, había una familia gitana. Allí estaba el Patriarca con su gran barriga y su sombreo de ala ancha; las madres, los churumbeles correteando por la sala. Algo parecido al Sacro monte granadino. Me sentí orgulloso de vivir en un país el que, gracias a los impuestos que todos pagamos, mi Sanidad Pública sea igual a la de estas familias.
No acabó ahí mi gozo: ya dentro de la sala de Urgencias, tenía cerca a una chica de no más de 15 años. Le habían escayolado una pierna. Por sus rasgos físicos creo acertar en suponer que era ecuatoriana. Su madre la acompañaba. La niña tenía cara de dolor y pronto recibió asistencia y le pusieron un calmante. Mientras tanto, yo esperaba el resultado de mi analítica. Esperaba y pensaba en lo justo de que nuestros hermanos de América tuvieran la misma Sanidad que yo en mi país y sin tener que pagar más que los impuestos por los ingresos de su trabajo. Confieso que me sentí orgulloso y que estuve a punto de acercarme a decir lo que sentía a aquellas dos personas