lunes, 18 de enero de 2010

IRA

Tenemos una amiga de 84 años, monja, que colaboró en la formación de nuestras hijas. Sus últimos 15 años los pasó en Filipinas. Vivía en Luzon ayudando a la gente de la isla. Su corazón no le permite continuar allí y tuvo que volver a España para no ser gravosa a su comunidad filipina. Hoy me envía un correo de su compañera que vive en Haiti y que reproduzco. Leyendo esta carta y el comentario que hoy publico de Pagola, siento la ira de Jesus expulsando a los mercaderes del templo y desearía expulsar de MI IGLESIA a indeseables como el obispo de San Sebastian, de Madrid y hasta al Pastor Aleman.
¿Donde esta la ayuda y la compasion de Roma y sus "sucursales"?

Querida gente que os interesáis por nuestra situación:
Lo primero que tengo que comunicaros es mi alegría porque Josefa y yo estamos vivas.
Acabo de saber que nuestra casa se ha derrumbado. Han sido un cúmulo de coincidencias, que podemos llamar la mano de Dios que siempre nos protege, lo que ha hecho que ahora os pueda escribir esta carta.
En nuestra vida diaria lo normal es que a las 5 de la tarde, cuando tuvo lugar el primer terremoto, nosotras estuviésemos en casa pero ese día Josefa estaba en una asamblea de religiosos del Caribe y yo, por no haber encontrado un vuelo para hoy, tuve que dejar el país una hora antes del terremoto.
No pienso en lo que hemos perdido sino en el regalo de la vida que se nos ha dado.
La noticia del derrumbe la he conocido por medio de mi amiga Marta, una asociada de los claretianos con la que viví un año en Puerto Príncipe (2006-07). A ella le dieron la noticia los claretianos que tienen su casa enfrente de la nuestra y vieron como la nuestra se derrumbaba. La suya ha quedado muy dañada y están viviendo en el patio.
Soy muy consciente de lo difícil que va a ser la vida allí ahora pero al mismo tiempo pienso que es la forma que se nos ofrece de compartir las dificultades y la lucha por la vida con este pueblo al que amamos y al que queremos seguir sirviendo.
Nada más por ahora. Yo tengo mi billete de vuelta para el 23. Espero con impaciencia ese día. La verdad es que me gustaría estar allí con Josefa y poder estar ayudando en lo que se pueda. Sé que contamos con vuestro apoyo.
Un abrazo muy fuerte.

Matilde

1 comentario:

atreyu uyulala dijo...

La Iglesia de Jesús y la tuya, me parecen la misma, la "otra" es otra. Es la que ha vuelto a la liturgia, a la de antes, y a los ceremoniales de antes. Me parece que es la que mira más la forma que el fondo. Por eso me hace el efecto, que los convencidos de antes, somos los decreidos de ahora.
He hablado con una de mis monjas, hoy, y también tenía la carta de Matilde que has publicado, y otra un poco más extensa. Verdaderamente los "seis grados de separación" son reales.