martes, 23 de marzo de 2010

GRINGOLANDIA

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó este martes el proyecto de ley de reforma del sistema sanitario, convirtiéndolo en ley y culminando así una lucha que comenzó hace un año.
"Hoy, tras casi un siglo de intentos, este lunes, después de más de un año de debates, hoy, después de que hayan concordado todas las votaciones, la reforma de los seguros médicos se convierte en ley en Estados Unidos", declaró Obama en un acto en la Casa Blanca ante congresistas del Partido Demócrata.
"Firmo este proyecto de ley de reforma para convertirlo en ley en nombre de mi madre, que discutió con las compañías de seguros incluso mientras luchaba contra el cáncer en sus últimos días de vida", añadió.
En USA celebran la aprobación de esta Ley que afectará a 30 millones de ciudadanos. Hablan de un día histórico.
Esta ley no alcanza ni de lejos la legislación española sobre la Sanidad pública. USA será el país más rico pero no en igualdad social y aun mantiene en vigor, como China, la pena de muerte.
Por eso cuando vi a aquel niño de 11 años huerfano de una madre que murio porque no podia pagarse el tratamiento, se me heló la sangre y pensé que en los billetes de Gringolandia se dice "En Dios confío" y que así debe ser, porque en sus conciudadanos no pueden confiar. Lo grave del caso es que Dios no se dedica a curar los canceres de quienes no pueden pagar el tratamiento adecuado ni evita que gentuza como Bush llegue a la presidencia de ese pais...

jueves, 18 de marzo de 2010

De escuelas de infancia y pensiones

Vicenç Navarro escribe en el diario PÚblco:
Uno de los argumentos alarmistas que constantemente se utilizan por parte de aquellos autores que cuestionan la viabilidad del sistema de pensiones públicas es el del envejecimiento de la población, consecuencia del crecimiento de la esperanza de vida y del mayor número de ancianos. Estos hechos contrastan con la disminución de la tasa de fecundidad (es decir, el número de niños por mujer en edad fértil) y de la natalidad (el número de niños nacidos por cada mil habitantes).
El problema con este alarmismo es que asume un determinismo inalterable en el que ninguna de estas variables demográficas puede cambiar, lo cual es un error. La fecundidad en España, por ejemplo, es de 1,3, una de las más bajas de la UE, pero puede (y debe) aumentar considerablemente. En realidad, todas las encuestas señalan que a la mayoría de familias en este país les gustaría tener dos hijos, por cierto, un número muy semejante al que expresan las familias en la UE. Si los tuvieran, ello implicaría que el mal llamado problema de envejecimiento tendría mucha menos importancia de la que tiene ahora. Una de las razones de que no tengan dos niños es que no se ofrecen a las familias las ayudas necesarias para que puedan compaginar sus responsabilidades familiares con sus proyectos profesionales. Y, en España, cuando decimos familia queremos decir mujer. Es la mujer la que lleva la mayor carga de las responsabilidades familiares. El enorme machismo de la sociedad española, y muy en especial de los
establishments mediáticos y políticos, explica que las familias estén tan poco apoyadas por el Estado (ver mi libro El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias).
En el año 2000, cuando asesoré a Josep Borrell como candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, propuse que se estableciera un nuevo derecho en España, el derecho de acceso a los servicios de ayuda a las familias, es decir, acceso a las escuelas de infancia, por un lado, y a los servicios domiciliarios de atención a las personas dependientes, por otro. Tal derecho lo denominé con el nombre del cuarto pilar del bienestar, término que hizo fortuna, de lo cual me alegro –ver mi artículo El cuarto pilar del bienestar (Público, 15-10-09)–. Una parte de este cuarto pilar del bienestar, la de servicios domiciliarios, fue aprobada por las Cortes españolas y está siendo desarrollada por el Gobierno español. Es una buena ley, aunque está subfinanciada y se centra demasiado en prestaciones económicas y poco en servicios. Pero la otra dimensión, el derecho de acceso a las escuelas de infancia, está muy poco desarrollada. Y es un error, pues su impacto en la calidad de vida de las familias (y muy en especial de las mujeres) y de la sociedad, así como en la estructura demográfica, sería enorme.
En España no existe tal derecho y el servicio de cuidado de infantes es muy deficitario. Incluso a los centros de infancia se les continúa llamando “guarderías”, como si se tratara de un lugar de aparcamiento para niños, un parking donde se lleva a los niños para que les guarden. Y esto es un problema. Estudios de desarrollo intelectual y emotivo de los infantes, realizados en EEUU y en los países nórdicos de Europa, señalan la enorme importancia que tienen los primeros años para el desarrollo emotivo, psicológico e intelectual de los infantes. Es fundamental para el mejoramiento de toda la sociedad que los niños estén en centros de infancia de alta calidad, atendidos por profesionales altamente cualificados y que dispongan de los medios necesarios. Y, puesto que la educación de los infantes beneficia a toda la población, esta debería estar financiada por todos, es decir, públicamente, lo cual no excluye contribuciones de los padres, que deben ser reguladas y dependientes de su nivel de renta.
Debido a que por razones de exilio he vivido en varios países (Suecia, Reino Unido y EEUU) además de en el mío, España, y tengo familiares en todos ellos, tengo información de primera mano sobre cuánto les cuesta a los padres una escuela de infancia (para niños menores de dos años) en cada uno de estos países. En Nueva York cuesta el equivalente a 1.600 euros al mes llevar a un niño a un centro de infancia (la gran mayoría son centros privados). En Estocolmo (Suecia), los padres pagan según su nivel de renta –aunque nunca una cifra mayor del equivalente a 180 euros al mes–, en una institución pública y de elevadísima calidad. Por último, en Barcelona una escuela privada puede costar unos 700 euros y una pública 300 (130 euros de matrícula más 170 euros en gastos paralelos). En España existe una enorme carencia de escuelas públicas de infancia. Las de mayor calidad son las suecas. Tienen un número menor de niños por profesor y permanecen abiertas durante más horas.
Se me dirá, con razón, que las familias suecas son las que pagan menos por llevar a sus niños a excelentes centros de infancia, pero que, en cambio, pagan más impuestos. De hecho, los impuestos en Suecia son más elevados que en EEUU y España. Pero lo que no debe ignorarse (como hace la gran mayoría de pensadores liberales) es que si sumamos lo que una familia estadounidense paga en atención a sus niños (ya sea en educación o en sanidad), vemos que esas cantidades son mucho mayores que las que pagan las familias suecas, pues en EEUU sólo pagan los padres (y en servicios privados), mientras que en Suecia pagan todos los ciudadanos (y en servicios públicos).
Lo cual me lleva a una última reflexión. Suecia tiene una tasa de fecundidad próxima a dos niños por mujer. Mi maestro Gunnar Myrdal y su esposa, Alva (dos de los economistas más influyentes en la socialdemocracia sueca), convencieron al Gobierno socialdemócrata sueco de que tenía que invertir en escuelas de infancia para aumentar la fecundidad y facilitar la integración de la mujer al mercado de trabajo. En España, sin embargo, los equipos económicos de los gobiernos raramente ven las escuelas de infancia como inversiones tan o más importantes que el AVE. Y, en parte, ahí está el problema. No lo entienden. El machismo siempre dificulta la solución de nuestros problemas.
Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra, y director del Observatorio Social de España

miércoles, 17 de marzo de 2010

Atraidas por Jesus

Copio:
Soy José Antonio Pagola. De manera excepcional, os envío por esta Red el testimonio de mujeres que ejercen la prostitución. Es realmente una buena noticia. Son mujeres que están tomando parte en grupos donde, acompañadas por las Hermanas Oblatas, reflexionan y oran con la ayuda de mi libro Jesús. Aproximación histórica. He quedado conmovido al captar la fuerza y el atractivo que tiene Jesús para estas mujeres de alma sencilla y corazón bueno. ¿No nos volvería a repetir Jesús aquello que gritó en Galilea: «Las prostitutas entran antes que vosotros en el Reino de Dios»?
Un abrazo grande y agradecido a vosotras mujeres creyentes, por vuestro testimonio, y a vosotras, hermanas Oblatas, que compartís con ellas vuestra fe. José Antonio.

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 Me sentía sucia, vacía y poca cosa, todo el mundo me usaba. Ahora, me siento con ganas de seguir viviendo porque Dios sabe mucho de mi sufrimiento.
 Dios esta dentro de mí. Dios está dentro de mí. Dios está dentro de mí. ¡Este Jesús me entiende…!
 He experimentado la presencia de Dios en un viaje a Europa, mi compañera murió en el camino. Dios estaba cerca, lo sentí a mi lado. En aquella mañana sentí que la mano de Dios me guió y su presencia fue muy fuerte…
 Ahora, cuando llego a casa después del trabajo, me lavo con agua muy caliente para arrancar de mi piel la suciedad y después le rezo a este Jesús porque él sí me entiende y sabe mucho de mi sufrimiento.
 Jesús quiero cambiar de vida, guíame porque tú solo conoces mi futuro…
 ¿Donde estabas? Cada día que pasa siento más el amor de Dios y me siento acariciada por las personas que Dios pone en mi camino…
 Para mí, el simple hecho de sentir amor en el corazón es prueba de tener a Dios en el corazón…
 Me siento afortunada de haber conocido a este Jesús…
 Yo pido a Jesús todo el día que me aparte de este modo de vida. Siempre que me ocurre algo, yo le llamo y Él me ayuda. Él esta cerca de mí, es maravilloso…
 Él me lleva en sus manos, Él me carga, siento la presencia de Él…
 En la madrugada es cuando más hablo con Él. Él me escucha mejor porque en este horario la gente duerme. Él está aquí, no duerme. Él siempre está aquí. A puerta cerrada, me arrodillo y le pido que merezca su ayuda, que me perdone, que yo lucharé por Él.
 Mi vida en el pasado era un vacío, un vaso quebrado, le coloqué un corazón y se unieron los trozos…
 Un día yo estaba apoyada en la plaza y dije: Oh Dios mío, ¿será que yo sólo sirvo para esto? ¿Solo para la prostitución?... Entonces es el momento en que más sentí a Dios cargándome ¿entendiste? Transformándome. Fue en aquel momento. Tanto que yo no me olvido. ¿Entendiste?...
 Yo ahora dialogo con Jesús y le digo: aquí estoy, acompáñame. Tú viste lo que le sucedió a mi compañera (se refiere a una colega que fue asesinada en un hotel). Te ruego por ella y pido que nada malo suceda a mis compañeras, yo no hablo pero pido por ellas pues ellas son personas como yo.
 Ahora, cuando tengo tiempo, voy a su capilla hecha de troncos cortados por la mitad y de palmas. Se llama la iglesia de la naturaleza. Tienen una capilla para la adoración. Y me encuentro conmigo misma… y no digo “Señor dame esto o aquello” estoy sin hacer nada. Solo a veces canto mi canción favorita «anima Christi» especialmente porque es mi favorita. Yo le canto a Jesús en mis pensamientos.
 Solo en Jesús puedo confiar… a través de mis lágrimas y orando para sobrevivir.
 Estoy furiosa, confundida, triste, dolida, rechazada, nadie me quiere, no sé ni a quien culpar o sería mejor odiar a la gente y a mí, o al mundo. Fíjate, desde que era niña yo creí en ti y has permitido que esto me pasara. Ya estoy cansada de echar la culpa a Dios. Pero no me hagas daño. Te doy otra oportunidad para protegerme ahora. Bien, yo te perdono, pero por favor no me dejes de nuevo.
 En Jesús he encontrado el verdadero amor que he deseado conocer y experimentar.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Ni un bonsai

"NI UN BONSAI" de ( Farid Othman-Bentria Ramos )

1
Desde que creí nacer para ser un árbol firme y decidido no me había planteado que mi destino podría ser otro. Me dijiste que había cierto caos en mí por crecer así, que sólo tú podías ayudarme para ser bella, que lo sería entre tus manos. Te creí.

2
Comenzaste por podar mis ramas de manera tan delicada que casi no notaba que lo hacías. Deslizabas con maestría tus manos hasta que encontrabas el punto exacto que no te convencía, entonces en tus manos encontraba el acero cortante y tú el lugar para cortarme. Debía ser así, lo hacías por mí aunque doliera.

3
El día que me apartaste de mi tiesto de siempre me sentí desnuda, más vulnerable que nunca y de nuevo estaba entre tus manos. Para contemplar mi evolución siempre tenías tiempo para mí, yo empezaba a sólo tener tiempo para justificarte, para pedir que me cambiarás y así sentirte cerca, porque desde ese día en el que cortaste mis raíces y me pusiste en un tiesto terriblemente bello y escaso, desde ese día lo decidiste todo. En cierta manera quería odiarte pero tú ahora podías ponerme en cualquier lugar y ese poder me hacía rechazar también otras manos cualesquiera; te temía a ti pero ahora no entendía mis ramas sin tu poda.

4
El musgo no depende de mí y es inofensivo pero me daba miedo que lo vieras, ¿y si no entendías que no era un descuido mío, me volverías a cortar una rama por si acaso? Ya había pasado antes cuando la corriente secó mis hojas y yo no supe protegerme con esta torpe inmovilidad, es culpa mía ser árbol, no pude justificarme, era normal tu ira; tanto me cuidabas y yo dejando que la corriente interrumpiera la belleza que habías creado en mí. Dejar que hicieras, airadamente, aún más cortas mis ramas y no quejarme era mi manera de pedirte una y otra vez perdón.

5
Acepté ser tu bonsai al fin, tu creación sometida y supuestamente bella. Me diste un rincón sobre la mesa, cerca del borde para que no olvidara nunca que era frágil, que podía caer en cualquier momento al suelo y romperme como una orquidea de cristal. A veces incluso jugabas poniéndome más al borde, ligeramente suspendida, para que aprendiera que sólo tú podías salvarme poniéndome de nuevo completamente sobre la mesa.

6
LLegó la época de los frutos justo cuando me hiciste entender que tú podrías tener más árboles que convertir en bonsais pero yo nunca más a nadie que me regara tan en la justa medida como tú.
Toda mi agua, toda mi savia, mi atención, era para esas flores que se convertirían en frutos y que eran tan míos a pesar de tu pestoso fertilizante. Era más sumisa aún porque sabía, porque temía, que podías ser Kronos y devorarlos aunque quizá llorases luego. Ahora te temía más pero empecé a engañarte para buscar aún más protección en ti.

7
Cuando dejé de dar frutos dejaste de regarme. Ya no tenía por qué luchar y me sentía toda una inútil, tan poco bella como bonsai, tan lejos del árbol que ya no llegaría a ser. Arrinconada, ya ni te importaba el musgo y si me podabas lo hacías con la fuerza de tus manos, quebrando mis ramas y sin dirección.

8
Cuando me sacaste al exterior para disimular mi muerte en vida alguien me convenció, casi sin querer, al mirarme en vez de con comprensión de manera decidida, que quizá no era tarde.
"Alguno de mis frutos será un árbol", me prometí. Y casi sin darme cuenta empecé a crecer sobre el tiesto y mis ramas se hicieron gruesas en uno de tus descuidos y se pegaron a mi tronco en un juego de todo o nada. Este árbol no nació para ser bonsai, ninguna mujer nació para dejar de ser persona. En la libertad encontré mi propio viento. En la soledad la compañía que me hizo fuerte. De mis raíces descubrí que siempre buscan su lugar y me protegen. De la tierra, mi madre, que late y me alimenta aunque esté lejos de mí. Aprendí que un árbol es vida y entendí que la da. Que las lágrimas deben servir también para regarme. Aprendí que aunque no llegue al bosque nací para estar viva y tú morirás sin saber hacer nada más que intentar aprender a destruir.

9
Tu control obsesivo no me ha protegido nunca, me destruía. Solamente yo puedo decidir el mejor momento para podar mis ramas. Temía no poder vivir sin ti y te puedo jurar que nunca me he sentido tan viva como ahora. Ahora soy tan fuerte que te sonreiré si me persigues porque ya no puedes cortar ni las ramas de mi sombra, porque ya me riego sola si me hace falta.
Vuelven a brotar en mí las hojas y esta vez lo hacen por puro placer, puedo sentir que vuelve a mí la primavera.

lunes, 8 de marzo de 2010

8 de Marzo

Hoy es el día de la Mujer trabajadora. ¿Trabajadora? ¿Hay mujeres no trabajadoras? Prefiero conmemorar el Día de la Mujer. Y hablo de conmemorar y no celebrar porque ¿qué se puede celebrar?
Es lamentable que haya quien solo habla de trabajo cuando éste se realiza fuera del hogar. Lamentable y más discriminatorio aun que la diferencia salarial en las empresas.