lunes, 30 de agosto de 2010

REAL COMO LA VIDA MISMA

Transcurrían los años 70. Mi primo Francis, 4 años mayor que yo, jesuita, que ahora está en Paraguay trabajando con los indígenas, me escribe y pide que hable con su hermana, monja de las Esclavas Concepcionistas del Sagrado Corazón.
(Francis decía que vaya nombrecito que había elegido la fundadora: parecía que el Sagrado Corazón hacía concebir a sus esclavas. En fin cosas de la Non Sancta madre Iglesia.)
Agarro mi Seat 600 y rumbo a Ronda, maravilloso pueblo de la sierra malagueña. Allí acudo al convento de mi prima Pili (también mayor que yo y ya fallecida) y entro en dialogo con ella y otra monja compañera suya. Querían salir del convento y les daba miedo el encuentro con el mundo. Les ofrecí mi casa sin consultarlo con Marilina porque sabía que ella haría lo mismo y eso las decidió.
La conversación duró horas y en cierto momento me preguntan:
- ¿Dónde vas a dormir?
- Buscaré un hotel
- Puedes dormir en el convento, en la habitación destinada al cura que no está.
La habitación era sencilla pero suficiente: cama, mesa de estudio con lámpara y ducha y lavabo más inodoro.
Llega la hora de la cena y me llevan al refectorio y me colocan presidiendo la mesa.
Eran unas 10 monjas y la superiora se dirige a mí y establecemos el siguiente dialogo:
- Padre: ¿quiere usted bendecir la mesa?
- Con mucho gusto hermana pero quiero aclararle algo. Soy padre pero de 5 hijos.
- ¡Oh! Pero… ¿No es usted jesuita?
- No hermana; el jesuita es mi primo y hermano de su hermana en la Fe.
Y sin más problemas bendije la mesa en castellano.
Otro día os contaré como terminó mi prima Pili jajaja

sábado, 28 de agosto de 2010

APUNTES AL TARDOFRANQUISMO

Más de una persona me ha escrito con motivo de la publicación de mis recuerdos sobre el tardofranquismo. Alguna muestra con gran educación su discrepancia con mis opiniones.
Respeto a todas las personas pero no hago lo mismo con todas las ideas ni sentimientos. Nací en una familia de la burguesía gijonesa en la que no viví ningún odio hacia quienes pensaban diferente a mis padres quizás porque en mi pequeña historia no hubo muertos ni nadie que matara. Nada de odio pero si amor a la verdad y la justicia.
Por eso al escribir mis recuerdos uso en primer lugar mis vivencias y, en segundo lugar, acudo a fuentes fiables.
Toda guerra produce muertes injustas si es que hay alguna justa. Pero nuestra guerra había terminado en 1939 y en 1976 Fraga era el ministro que mandaba sobre las fuerzas de seguridad que mataron a 5 obreros en Vitoria. Cuando matan a Grimau es por ser dirigente comunista y es 1963 y Torcuato Luca de Tena, que era un hombre de la derecha civilizada, que la hay, y no de los defensores de la dictadura que los sigue habiendo, nos cuenta como se intentó manipular con engaño a la opinión pública.
La pena de muerte, el Tribunal de Orden Publico o la Ley de fugas permaneció en vigor durante la dictadura. Por cierto que la pena de muerte fue abolida por la Republica en el Código de 1932, restablecida para delitos de terrorismo y bandolerismo por el Gobierno de derechas de 1934 y restablecida plenamente por el franquismo con un Decreto Ley cuyo preámbulo no me resisto a reproducir:
- "Por un sentimiento de notoria falsía y que no se compagina con la seriedad de un Estado fuerte y justiciero fue cercenada de la escala general de penas, eliminándose de ella en el código penal de la nefasta república, la de muerte."

Preámbulo del Decreto-Ley del 5 de julio de 1938
Las últimas ejecuciones se llevaron a cabo el 27 de septiembre de 1975 dos meses escasos antes de la muerte del dictador.
Por eso cuando escucho eso de que “… por ambos bandos se cometieron atrocidades” creo que no puede referirse a lo sucedido desde 1939 a 1975.
Con estos apuntes no persigo otra cosa que recordar cosas que, por mi avanzada edad, he vivido.

jueves, 26 de agosto de 2010

LA PRENSA DEL TARDOFRANQUISMO Y OTROS RECUERDOS

La Dictadura se desmoronaba y en algunos periódicos se podía leer entre líneas lo que era comentario abierto en las redacciones. En Madrid había tres diarios matinales que atendían a los siguientes sobrenombres: La Casa, la Santa Casa y la Casa de Putas. La Casa era ABC la Santa era el diario Ya perteneciente a los propagandistas católicos y la tercera era el órgano oficial de la prensa del Movimiento, que salía a la calle con el nombre de Arriba y el yugo y las flechas de la Falange orlando su cabecera. La llamada Prensa del Movimiento tenía un diario en cada Provincia además de una o más emisoras de radio. Alguna provincia como Asturias, tuvo dos periódicos del Movimiento porque antes de la Dictadura el PSOE tenía dos diarios que fueron confiscados y puestos a disposición del Régimen. Claro que les cambiaron los nombres y pasaron a llamarse La Nueva España (¡qué sarcasmo!) y Voluntad.
En este tiempo Manuel Fraga Iribarne ejerce (nunca mejor dicho) de Ministro de Información y Turismo. A este caballero lo tuve de Catedrático de Teoría del Estado a finales de los 50. Llamar Teoría a lo que explicaba, suena a sarcasmo. Él era un “magnifico” maestro. Lo llamábamos el abominable hombre de las 9, hora en que comenzaba su clase y el bedel tenía orden de cerrar la puerta del aula y nadie podía entrar después de esa hora. Nadie supo a qué hora llegaba don Manuel. Yo hice la prueba de llegar a las 8:30 y ya estaba llenando la pizarra con el esquema de lo que iba a preguntar. No permitía que se le preguntaran dudas, supongo que entendería que no cabían dudas ante su esplendida disertación. Y así llegábamos a fin de curso y nos jugábamos el mismo en un examen escrito.
Y este amable, simpático y tolerante caballero llega a Ministro de Información y “liberaliza” la prensa con la entonces llamada Ley Fraga. Desaparece la censura previa y aparece algo que relataré en otro capítulo.
Su afable carácter le llevó a decir “la calle es mía” mientras fue Ministro de Gobernación y sus subordinados disparaban contra los manifestantes en Vitoria que se habían refugiado en la catedral Nueva de donde fueron desalojados a balazos con resultado de muerte de 5 obreros y más de 100 heridos el 1º de mayo de 1976 siendo Presidente del Gobierno Arias Navarro apodado el Carnicerito de Málaga que siendo Fiscal en esa capital andaluza, tiene documentados con nombres y apellidos a 4.300 fusilados por el franquismo en 1937 y cuyos restos reposan en la fosa común de San Rafael, la mayor exhumada desde la II Guerra Mundial. Este carnicero fue el que salió llorando en la televisión para anunciarnos que el dictador había pasado a mejor vida.
Y aquí un comentario personal para mis hermanos de Latinoamérica. Arias Navarro fue primer ministro con Juan Carlos hasta que lo sustituyó por Adolfo Suarez, y murió en la cama sin ser juzgado. Y Fraga, después de no arrepentirse de nada ni ser juzgado fundó Alianza Popular que luego transformó en Partido Popular del que es Presidente de Honor. Algún día sabré lo que es honor para determinadas personas pero lo que ya sé que no estamos en situación de dar lecciones de Democracia a Argentina o Chile que sí juzgan y castigan a sus dictadores. Estamos, en mi opinión, más para aprender de nuestros hermanos que para enseñarles…
En tanto que ministro portavoz informó de la ejecución de prisioneros políticos. Por ejemplo en el caso del dirigente comunista Julián Grimau, al que calificó de "ese caballerete" en rueda de prensa cuando estaba detenido y condenado a muerte. Fue fusilado en 1963. La condena de Grimau provocó una gran campaña de rechazo en el exterior, que no logró salvarle la vida. Fraga justificó la ejecución y a fecha de hoy aún no ha expresado su arrepentimiento. Total para qué.
Desde su puesto de ministro llamó por teléfono al padre del estudiante Enrique Ruano, asesinado por la policía política del régimen, para amenazarle con detener a su otra hija, Margot, también militante antifranquista, si no cesaba en sus protestas. El entonces director del diario ABC , Torcuato Luca de Tena, confesó que Manuel Fraga Iribarne le dio las órdenes para publicar anotaciones del diario íntimo de Ruano, manipulándolas a fin de que pareciese una persona inestable que se había suicidado.

lunes, 23 de agosto de 2010

NOTAS DE PRENSA

Mi primer trabajo fue en una compañía holandesa dedicada a la organización de empresas. Después de tres meses de curso teórico en Barcelona, hice uno práctico en Madrid y me destinaron a Asturias como estaba previsto desde el principio. Fueron años de aprendizaje intenso, tanto profesional como personalmente porque es en esa época cuando me caso.
El nacimiento de nuestra segunda hija, Beatriz, coincide con una oferta de trabajo en Asturias. Habíamos trabajado en la reorganización del diario La Voz de Asturias y al acabar me ofrecieron la Dirección Comercial del periódico. En la Compañía holandesa ganaba más dinero pero elegí Asturias porque no tenia que pasar la semana fuera de casa.
Pronto me di cuenta de que no solo había perdido ingresos. Los holandeses me hacían trabajar duro pero eran justos. En La Voz, dependía del Consejero Delegado, un “niño bien” de Vigo llamado José Amado de Lema a quien apodaban José Desalmado. Y vaya si era desalmado. Tanto que dos años después, porque organicé las vacaciones de uno de mis colaboradores para que su esposa pudiera hacer un curso de perfeccionamiento que le permitiría pasar del Instituto de Avilés al de Oviedo, me dijo:
- Eres demasiado blando y deberás cambiar tu estilo de dirección o cambiar de empresa.
Esta “orden” se producía el 21 de julio de 1967. La tarde anterior a las 8 de la tarde había nacido nuestra hija Margarita. Como yo estaba trabajando, me llamó mi cuñado para anunciarme que salía con Marilina al Sanatorio y que yo fuera para allá directamente.
A las 8 de la mañana me llamaba Desalmado y me citaba para las 9 así que no había tomado ni una hora al trabajo como consecuencia del nacimiento.
Mes y medio después de este evento. Llega a Oviedo Antonio Rico. Con Antonio había firmado un acuerdo ventajoso para LA VOZ en el terreno de la publicidad.
Almorzamos juntos y a los postres Antonio me dice:
- ¿Te quieres venir a Madrid?
- ¿A Madrid?
- Si; de director comercial de Informaciones. Mi jefe lo acaba de comprar y quiere organizar un equipo de profesionales que lo saquen adelante. Te hemos observado en LA VOZ y nos interesas.
Esa tarde fue la primera que respiré desde el nacimiento de Margarita. Era la tercera hija y yo no estaba en condiciones de mandar a donde se merecía a mi jefe pero, en conciencia, sabía que no cambiaria de estilo de dirección.
El 8 de septiembre es la fiesta mayor de Asturias así que aproveché para viajar a Madrid en la noche del 7 y volver en la del 8 sin necesidad de pedir permiso.
El 8 negocié mi contrato después de escuchar los planes de la empresa, lo firmé y quedamos en que me incorporaría el 15 de septiembre.
Así que el día 9 regresaba a Oviedo, pasé por casa, puse al corriente a Marilina de todo el serial que no le había contado para no preocuparla en su estado de madre gestante y me fui al periódico.
Poco después llegaba Josechu Desalmado.
El sabroso dialogo transcurrió de la siguiente forma:
- Andrés tenemos que ver algo que quiero implementar
- Perdona Josechu pero antes debo comunicarte algo: me voy
- ¿Te vas?
- Exacto. Hace mes y medio me dijiste que debería cambiar de forma de dirección o cambiar de empresa. Pues hago lo segundo y el próximo 15 comenzaré a trabajar con Ignacio Acha en Informaciones.
Disfruté como un enano ante su reacción. El muy cabrón tuvo la desfachatez de ofrecerme el doble de lo que estaba ganando y ahí rematé la faena:
- No se trata de dinero Josechu: se trata de ti. Vivimos en dos mundos y me quedo con el mío.
Así que el 15 de septiembre empezaba mi andadura madrileña a la que se incorporaron Marilina y las 3 niñas el primero de enero.
Pero esa es otra parte de mi pequeña historia

jueves, 19 de agosto de 2010

COLEGIALES

Hace unos días, nos reunimos a comer diez antiguos compañeros de colegio. Es una vieja costumbre que tenemos en verano cuando los que vivimos fuera de Asturias, regresamos a la tierra que nos vio nacer. Llega Pepe Collera de San Sebastian, Pedro Sanz de Sevilla, Luis Diez de Valladolid o Manolo Rodriguez y yo desde Madrid. Nuestros destinos y profesiones nos han llevado lejos y nuestra asturianía nos hace volver cada año. Este año no acudió la perla de nuestra corona: Jose Luis Rodicio era desde niño un estupendo personaje. Era el portero titular de nuestro equipo de futbol en el que yo jugaba de defensa izquierdo. Estudió medicina y llegó a ser Presidente de la Sociedad Europea de Nefrología y catedrático de su especialidad tanto en USA como en España. Sigue siendo la persona amable, cercana y humilde que era desde niño.
Sí asistió Leandro Vigil Escalera, el viejo lobo de mar, capitán de la marina mercante española que navegó los 7 mares y guarda excelentes anécdotas.
En aquellos años, los jesuitas no tenían colegio en Santander así que Emilio y Jaime Botín recalaron en el internado del colegio de Gijon. Acabamos el bachillerato en 1951 época del hambre y la cartilla de racionamiento. Los internos recibían ayuda alimenticia de los que por ser externos comíamos en nuestras casas. Uno de los ayudados era Emilio y uno de los ayudantes Juan Blanco. Pasó el tiempo y llegó a España la Democracia. Era finales de los 70 y Juan Blanco que había estudiado ingeniería de Montes y era amigo de Adolfo Suarez, fue nombrado por éste Gobernador de Orense para ver de acabar con los incendios forestales. En verano, Juan y su esposa hicieron un viaje por la costa del Cantabrico y estando en Santander, al pasar ante la sede del Banco del mismo nombre, se le ocurrió entrar a saludar a su viejo compañero de clase. El secretario de Emilio le pasó nota de la visita y éste respondió que no podría recibirle en todo el dia. Fue entonces cuando Juan contestó al secretario: “No importa. Digale a Emilio que estuvo a verle el Gobernador Civil de Orense; el mismo que le quitaba el hambre cuando estuvo interno en Gijon. Estoy en Santander en viaje de placer y mañana sigo viaje.” Juan recibió varias llamadas de Emilio en el hotel pero no respondió. ¿Hace falta aclarar que el Presidente del Santander no goza de nuestras simpatías?

lunes, 16 de agosto de 2010

German Tavo y El Colon

A la espalda del Tenderete de la Chucha estaba Casa Tavo, una tienda de comestibles y ultramarinos. Y no lejos estaba el Colon, un café bar restaurante regentado por Maruja y Germán, una deliciosa pareja. Ella era una gran cocinera y supongo que lo seguirá siendo pero, como vendió el local a un banco y se retiró, no puedo confirmarlo.
El marido de Maruja, Germán, escanciaba la sidra como nadie porque era muy alto y la sidra recorría mucho trayecto antes de llegar al vaso. No solo escanciaba bien; también sabia entonar canciones populares. En eso de cantar le acompañaba Tino Carrión que tenía una sidrería y una esposa pero… a las 9 cerraba la sidrería, metía en la cama a su esposa y se iba a divertir al Colon.
En ocasiones la ingesta de sidra sobrepasaba ciertos límites. Así que también Germán dejaba el negocio en manos de su mujer y se iba con Tino y un personaje digno de estudio a una casa de…. Bueno ya me entendéis.
Este tercer personaje era UNA MUJER que trabajaba en una farmacia del pueblo. Era más ancha que alta y su voz era más grave que la de Mimí. No conocí a nadie que bebiera mas copas de coñac por hora que ella. Nunca supe cómo se llamaba porque para todo el mundo era La Gorda.
La mujer de Tavo se llamaba Fina y los martes por la tarde tenía sesión de manicura en la cocina de Maruja, la del Colon. Afortunadamente la distancia a los fogones era suficiente para que no corriéramos el riego de encontrarnos uñas con rape.
Fina explicaba así el nombre de su marido:
“El llamar, llámase José Justavo pero en la mili les dio en llamarle Tavo y Tavo quedó” (La jota de Justavo no es una falta de ortografía; es la forma de pronunciarlo que tenía Fina).
Maruja tiene una hija, Rosi, que es bibliotecaria del Ayuntamiento y que fue la primera boda lesbiana que se celebró en el pueblo. Afortunadamente este es un pueblo abierto y ni Rosi ni su pareja recibieron ningún rechazo.
En cambio la que si tuvo problemas fue Mavi, la hija de Fina y Tavo.
Mavi se caso con un empleado del Banco Herrero; Marilina y yo asistimos a la boda.
A la vuelta del viaje de novios Marilina le preguntó a su madre y esta fe la respuesta que reproduzco según la forma de hablar que tenemos por aquí y que no será difícil de traducir:
- ¡Ay fía del alma! Él amóntala tres y cuatro veces y ella como es estrecha, pásalo muy mal.
Esto sucedió hace mas de 30 años pero cada vez que vemos a Mavi por el pueblo, recuerdo la montura.
Ya veis que en este pueblo hay personajes dignos de ser protagonistas de una novela. Tambien los lugares de esparcimiento tienen nombres originales: “El perru coxu”, “El santo grial”, “La nui”, “El rinconín”, “El cafetín”, “”El dos de copas”, “La petaca”, “La KGB”, “El Otro” son algunos de sus nombres.

domingo, 15 de agosto de 2010

Sobre la homosexualidad

La Dra. Laura Schlessinger es una conocida locutora de radio de los Estados Unidos que tiene un programa en el que da consejos en directo a los oyentes que llaman por teléfono. Recientemente saltó la polémica (y más cuando se mezclan temas de religión y homosexualidad, donde cada persona interpreta lo que dice Dios y la Biblia de una manera distinta) cuando la presentadora atacó a los homosexuales.

Esta locutora ha dicho recientemente que la homosexualidad es una abominación, ya que así lo indica la Biblia en el Levítico, versículos 18:22, y por tanto no puede ser consentida bajo ninguna circunstancia.

Lo que a continuación transcribimos es una carta abierta dirigida a la Dra. Laura escrita por un residente en los Estados Unidos, que ha sido hecha pública en Internet (no tiene desperdicio):

Querida Dra. Laura:

Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Dios. Yo mismo he aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible. Por ejemplo, cuando alguien intenta defender el estilo de vida homosexual me limito tan sólo a recordarle que el Levítico, en sus versículos 18:22, establece claramente que la homosexualidad es una abominación. Punto final. De todas formas, necesito algún consejo adicional de su parte respecto de algunas otras leyes bíblicas en concreto y cómo cumplirlas:

Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como indica el Éxodo, 21:7. En los tiempos que vivimos, ¿Qué precio piensa que sería el más adecuado?

El Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mejicanos, pero no a los canadienses. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?

Tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sábado. El Éxodo 35:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera? e) En el Levítico 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100%? ¿Se puede relajar un poco esta condición?

La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está expresamente prohibido por el levítico, 19:27. ¿Cómo han de morir?

Sé gracias al Levítico, 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. Aún así, ¿Puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?

Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster). Él, además, se pasa el día maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? (Lev 24:10-16). ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20:14).

Sé que usted ha estudiado estos asuntos con gran profundidad, así que confío plenamente en su ayuda. Gracias de nuevo por recordarnos que la palabra de Dios es eterna e inmutable".

martes, 10 de agosto de 2010

RELATOS NO TAN CONVENTUALES

Más relatos no tan clericales.
En otro relato aparecía Pilo explicando a sus alumnas por dónde salen los niños.
Isabel, su compañera, era algo mayor y había entrado en el noviciado después de pasar por la Facultad de Filosofía de la Complutense de Madrid.
Por esa razón, cuando un jesuita se le abalanzó en un ascensor, ella se defendió del acoso levantando con rapidez su rodilla que golpeó con exactitud en las partes pudendas jesuíticas, cayendo al piso del ascensor con los mismos espasmos de dolor que cuando un balón tropieza con un jugador que no defendió su entrepierna.
Ya fuera del convento, su primer trabajo fue en la Universidad laboral de Cáceres. Un buen día habían ido a comer a un restaurante a las afueras de la ciudad y dos hombres que comían en la mesa de al lado entablaron conversación.
Todo iba bien hasta que uno de ellos les preguntó si eran “Relaciones Públicas”. Eso les sonó a “mujeres de la vida” y huyeron despavoridas.
Marilina, al principio, tuvo algunos problemas para que Pilo entendiera que desde su entrada al convento habían pasado unos cuantos años y que la ropa para niñas de 17 no era la más adecuada a su morfología.
En el pueblo desde donde escribo había una vendedora de fruta y verdura conocida por la Chucha. Tenía 3 hijos, Luis, Mimí y Carmen.
Luis, un tipo muy culto y muy simpático, buen amigo nuestro, es homosexual. Mimí, cuyo nombre puede inducir a error es maestro en reparación de golpes de coches, tiene voz de bajo y está casado con la catedrática de francés del Instituto del pueblo. Carmen se casó con el dueño de la funeraria del pueblo y pronto usó el “negocio” del marido para enterrarlo.
Pero volvamos a la Chucha, una mujer con esa inteligencia que da el mucho trato con la gente desde su puesto de venta. Cada mañana montaba su tenderete exponía la mercancía y esperaba a sus clientes. Yo siempre le compraba a ella y no solo por la calidad y precio de sus productos. Me gustaba charlar con ella y hasta traía dos cafés de EL Cafetín y lo tomábamos en santa armonía.
Y un día, aparecen Pilo e Isabel a comprar. Nos saludamos, hacen sus compras, pagan y se van. Y apenas se había separado 20 metros del kiosco, la Chucha me dice:
- Andrés, ¿viste como están estas dos después de pasar 20 años en capilla ardiente?
Dejo para otro día la presentación de otros personajes del pueblo y alguna tertulia en la cocina del Bar Colón

domingo, 8 de agosto de 2010

Ramonin Laviada

Mi abuelo materno nos dejó en 1942. Yo tenía 8 años pero lo recuerdo muy bien porque dormía junto a él cuando mi abuela pasaba temporadas cuidando a mi tío Félix, causante de la boda de mis padres
Mi tío Félix era una gran persona. Aunque recuerdo que tenía más de una admiradora, creo que se quedó soltero porque sabía que su salud era débil y no quiso dejar viuda. Yo era su ahijado y a mis 21 años se murió en mis brazos. Había tenido tuberculosis en los años 30 y entonces no existían los antibióticos. Se curó pero le quedaron secuelas. Era profesor de la Escuela de Ingenieros de Caminos, liberal y contrario al franquismo imperante. Era creyente pero (y eso creo que lo heredé de él) no comulgaba con ruedas de molino.
Recuerdo que mi abuelo me daba cada mañana una cucharada de miel sin refinar buena, según decía, para mi garganta.
Un día noté que la familia hablaba en voz baja y estaba triste. Vivíamos en la gerencia de la fábrica con mi abuelo. Mi madre me tomó de la mano (yo tenía 7 años) y me llevó a la vivienda de Ramonín Laviada. Ramonín era el encargado general y también vivía en una casa de la fábrica como la mayoría de la gente que trabajaba en ella. Cuando mi bisabuelo fundó la fábrica en 1844 hizo viviendas para sus obreros, algo insólito en aquellos tiempos, pero que marcó la trayectoria de mi familia materna.
Ramonín Laviada había sido antes de nuestra guerra el líder de la CNT de Gijón y después de la guerra mi abuelo lo recolocó en el mismo puesto. Muchos represaliados por el franquismo, cuando salían del campo de concentración también reingresaban.
Mi madre me llevaba a casa de Ramonín porque había fallecido y quería mostrar sus condolencias a la viuda. Ésta preguntó a mi madre si quería verlo y mi madre dijo que sí así que por este camino, y con 7 años, vi el primer cadáver y los días siguientes me costó mucho dormir

lunes, 2 de agosto de 2010

MI MADRE Y DOÑA CARMEN

Mi madre
Hay personas que esperan a que alguien se muera para hablar bien de él o ella. Yo creo pertenecer al grupo de quienes hablan igual antes que después del tránsito.
En mi familia, como en la de todos, ha habido ejemplares de muy diferente condición.
Mi madre fue una persona singular. Se casó con mi padre, 6 años más joven que ella y cuando se hizo el primer DNI en los 40, mi padre le falsificó la fecha de nacimiento y la puso con la misma edad que él, muestra de amor que mi madre valoró mucho.
Ella era de Gijón y mi padre sevillano y de la familia de mi padre escribiré en otra ocasión.
Mi madre usaba más el corazón que el cerebro. Por eso era muy religiosa, muy de derechas y muy defensora de la CNT el sindicato anarquista.
De este “pequeño detalle” me enteré en los albores de la democracia en España. Durante los años del franquismo no se hablaba de política, supongo que unos por miedo de que se descubriera su verdadero sentir y otros imagino que por vergüenza de pertenecer al bando ganador que sostenía la dictadura.
Al estallar la guerra en julio del 36, mis padres estaban de vacaciones en Gijón que permaneció leal al legítimo poder de la Republica. Detuvieron a mi madre y al hacer el cambio de guardia el miliciano entrante preguntó el motivo por el que estaba detenida. Le respondieron que era muy peligrosa porque rezaba el rosario. El miliciano entrante, enojado, tiró su fusil al suelo y dijo:
- Así no ganaremos la guerra porque esta mujer nunca hizo daño a nadie (este miliciano trabajaba en la fábrica que dirigía mi abuelo)
- Pues si tú que la conoces afirmas eso, la soltamos y asunto concluido.
Fue así como mi madre salió de la cárcel pero no fue el último trato con la CNT. Estoy hablando de julio de 1936, yo había nacido en enero del 34. En aquel momento tenía dos años y medio y una diarrea de caballo que fue cortada gracias a los remedios que la CNT consiguió traer a mi madre.
Esto explica que cuando en los 70 le digo que estuve en un mitin del PSOE, me recrimine por no ir a los de la CNT aunque ella votara a la derecha.
Hubo una segunda ocasión en la que estuvo a punto de visitar la cárcel como inquilina. A finales de los 40, había un ministro de trabajo llamado José Antonio Girón de Velasco que cuentan las malas lenguas que no se quitaba la camisa vieja de Falange ni para hacer el amor.
Este delicado personaje, en unión de alguno de sus comilitonas gijoneses decidieron crear un Orfelinato Minero pero el proyecto se les fue de las manos y les salió la Universidad que les facilitó, por razón del tamaño de su obra más beneficios personales.
Los terrenos donde se construiría la Universidad distaban 4 kilómetros de Gijón y pertenecían al Conde de Revillagigedo que vio el cielo abierto al tener la posibilidad de vender unas tierras que apenas le rentaban porque estaban en manos de “llevadores” campesinos desde tiempo inmemorial.
El generoso Girón de Velasco compra las tierras al Sr. Conde y pretende expulsar a los campesinos llevadores con una limosna. Mi abuelo tenía una finca que lindaba con aquellas propiedades del conde pero no entró en el “negocio”.
Y el primer día que las máquinas acompañadas por la Guardia Civil pretendían entrar en los terrenos “expropiados” se encontraron con mi madre acompañada por los campesinos perjudicados. Y mi madre, colocada en primera línea dijo al oficial:
- Ya estuve presa con “los otros y no me importa estarlo también con ustedes pero aténganse a las consecuencias.
Se retiraron los guardias y las máquinas y mi madre tomó el tren para Madrid no sin antes hablar con una amiga de la infancia.
Esta amiga, Isabel Vereterra, era prima de la esposa del dictador, Carmen Polo Vereterra. Los Polo eran de Oviedo y la parte menos rica de la familia (luego, milagrosamente fue al revés) y veraneaba en la finca de sus primos al lado de la de mi abuelo y por eso eran amigas.
Mi madre e Isabel fueron recibidas ese mismo día por la llamada Carmen Collares quien puso remedio a la situación: la Universidad se hizo en los terrenos del Conde pero solo en aquellos cuyos campesinos aceptaran irse previa indemnización pactada por lo que los campesinos ganaron más que el Sr. Conde y mi madre no fue a la cárcel con “estos”.