miércoles, 13 de octubre de 2010

12 DE OCTUBRE

Después de unos días de lluvia, hoy miércoles 13 amaneció despejado. Parecía como si el sol quisiera madrugar para felicitar a los mineros que salían al fin del fondo de la tierra en Atacama. Me desperté en el momento en que Radio Nacional de España estaba transmitiendo la salida del primero; fue un momento de intensa emoción compartida con los que estaban a pie de mina y los que estábamos al otro lado del océano. Somos muchos los que podemos felicitarnos por el feliz desenlace de lo que pudo ser una tragedia. Hoy todos nos sentimos chilenos y tenemos el orgullo de comprobar la perfecta organización del salvamento y la entereza de unos hombres que resistieron tantos días de enterramiento. Fue un salvamento del siglo XXI en una mina del siglo XIX por la codicia de sus propietarios.
En la noche del día que celebrábamos la diversidad de culturas unidas por un mismo idioma, sentimos la emoción de la hermandad entre nosotros.

1 comentario:

atreyu dijo...

Yo seguí, el salvamento, también como tú, expectante y nerviosa; siempre, por mala suerte, algo podía salir mal. Y días después en un chat, alguien comentó, el valor de los salvadores, y nada para los salvados.
Me revelé y protesté.
Para mí, los que cada día, entran en la mina, y salen al acabar su jornada, me parecen unos héroes, porque allí se ganan los recursos económicos para su familia, quizás preferirían cultivar lechugas al aire libre.
El equipo de salvamento, para mi es un trabajo de otro estilo, no lo veo tan "obligatorio", es más "especializado", más voluntario, aunque lo cobren, como los bomberos.
Cuando lo dije, alguien me respondió, que yo era una hipócrita.
Y ahí, me llegaron las dudas; ¿soy una hipócrita, por pensar así? Si alguien me ayuda, lo agradeceré.