martes, 30 de noviembre de 2010

COMO HIENAS...

Hoy debería contar hasta 100 antes de escribir cada idea pero no lo haré.
Aclaro a mis hermanos de América que Europa atraviesa por una gran crisis financiera originada por los mismos que crearon la hecatombe bancaria de hace unos meses. Esa gentuza juega a la especulación caiga quien caiga y, como dije en otra ocasión, privatizan los beneficios y socializan las pérdidas. Han caído Grecia e Irlanda. Ahora atacan a Portugal y España y más recientemente a Bélgica y Francia. En todos los países menos el nuestro, gobierno y oposición se han unido frente al enemigo común llamado Especulación financiera que se alimenta de la serpiente llamada Rumorología.
En España los que presumen de patriotas, como Rajoy y sus huestes, tienen el mismo comportamiento que buitres y hienas en el mundo animal. Están esperando que agonice la presa (España) para gobernar (comerse) el cadáver. Alimentan cada día los rumores y llaman palmeros a los empresarios que, conscientes del riesgo, se colocan al lado del Gobierno.
Serán capaces de achacar a Zapatero los males del gobierno liberal irlandés o del belga o italiano. Todo vale para lograr el objetivo de destruir a Zapatero incluyendo hundir al país.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Elecciones en Cataluña

Habló el pueblo en Cataluña y castigó a la izquierda, tanto a la estatal como la autonómica y apoyó a la derecha tanto autonómica como estatal. Y si analizamos desde otra óptica, la suma de partidos nacionalistas creció.
La izquierda había gobernado hasta ayer por medio de un pacto de tres partidos que más que como bloque funcionó como tres fuerzas no bien avenidas y esas cosas se pagan en las urnas.
Como dice Machado quiero distinguir las voces de los ecos. Leyendo la prensa de Madrid constato el sectarismo de la misma. Hoy no le conviene ver el crecimiento del nacionalismo y enfoca la mirada hacia la tendencia centrista de unos y de derecha de otros. Una vez más para Madrid, la capital es lo único que existe y tiene que analizar el resultado electoral en clave madrileña. La prensa de Barcelona, más profesional, más ecuánime y con más lógica lo analiza en clave catalana. ¡Cuánto tenemos que aprender!

domingo, 28 de noviembre de 2010

DEMOCRACIA

Hoy Cataluña está eligiendo los componentes de su Parlamento. Luego éstos elegirán al Presidente. Es por tanto día de fiesta de la Democracia porque habla el pueblo.
Aunque parezca imposible, en España quedan nostálgicos de la Dictadura. Unos lo manifiestan sin pudor y otros intentan disimularlo. Ambos hablan con desprecio de la partidocracia y pretenden que el gobierno lo ejerza una elite salida de su imaginación. ¿Ignoran que en todas las democracias del mundo son los partidos los que vehiculan la voluntad de la ciudadanía?
Para justificar su teoría insultan al pueblo llamándolo ignorante para elegir a sus representantes. No argumentan: solo desprecian. El Rey, el Presidente del Gobierno, el de la Oposición son unos inútiles mientras que los presidentes de las grandes compañías son unos palmeros del gobierno. Solo ellos se salvan de la mediocridad en que les toca vivir.
Y se llaman patriotas y me pregunto de qué patria. Porque en su criterio los que la formamos somos o tontos inútiles o perversos. Han pronosticado el derrumbe de las familias por la Ley del divorcio o la de los matrimonios de homosexuales, la rotura de España por causa de las autonomías, el adoctrinamiento de la juventud por la asignatura de Educación para la ciudadanía. En su criterio todo está mal pero nunca los oirás dando una solución.
¿A qué País quieren que nos parezcamos? ¿Abolimos los partidos políticos? ¿Imponemos la religión católica en las escuelas? ¿Instauramos la dedocracia? ¿De quién será el dedo que elija a nuestros gobernantes? Si un día llegaran a gobernar ¿nos permitirían expresar nuestra opinión como ahora la democracia que denostan les permite vomitar la suya?

sábado, 27 de noviembre de 2010

CASI CAIGO EN SU RED...

Los primeros años 40 en España fueron de enorme presión por parte de quienes ganaron la guerra fratricida. Había estallado la II guerra mundial y nuestra sociedad estaba dividida entre aliadófilos y germanófilos. Falange, el movimiento fascista imitación del de Mussolini, impregnaba la ideología de la dictadura.
Y un buen día, llegué a casa del colegio con un paquete. Mis padres quisieron ver lo que contenía y les expliqué que un regalo que nos había hecho un señor que vino al cole a ofrecernos participar en unas excursiones estupendas. El regalo consistía en una camisa azul, pantalón corto gris claro, boina roja, botas y calcetines blancos. Era el uniforme del Frente de Juventudes, brazo juvenil de Falange. Con los niños formaban centurias, les hacían desfilar marcialmente cantando marchas nazis traducidas al español, hacían excursiones y supongo que aprovecharían para imbuirles el llamado “espíritu nacional” aquello de que España es una unidad de destino en lo universal y por el imperio hacia Dios. Las centurias iban mandadas por un miembro de falange con el mismo uniforme. Por eso salió la definición de centuria: 100 niños vestidos de gilipollas al mando de un gilipollas vestido de niño.
Mi padre volvió a envolver el contenido del paquete y al día siguiente lo devolvió en el colegio. Como estaba considerado de derechas (y lo era) pudo devolver el uniforme de falange sin consecuencias.
¿Qué habría sido de mí si me hubieran educado en los principios del Movimiento

viernes, 26 de noviembre de 2010

LOLA

Así se llamaba mi abuela. Un nombre que ha rodeado mi existencia: mi madre también se llamaba Dolores y mi hermana y Marilina y mi hija mayor. Claro que a Marilina nadie la conoce por ese nombre, a mi hermana todo el mundo la conoce como Lolo y a nuestra hija mayor como María.
Mi abuela Lola tenía antepasados de Marsella Cádiz pero no recuerdo el origen con exactitud. Marsella, puerto de mar mediterráneo, tiene fama de albergar una poderosa mafia, pero tranquilos: ¡no ejerzo!
Sí recuerdo a los hermanos de mi abuela: Cándida estaba casada con el cónsul de la Alemania Nazi en Gijón. Era un tipo muy poco ario físicamente hablando: lo recuerdo bajito, rechoncho y calvo. Si cierro los ojos aun veo la bandera nazi ondeando en su balcón justo sobre la confitería La Vienesa, regentada por unos austriacos cuya relación con el invasor no creo que fuera excelente. Tampoco lo era la relación de mis padres con ellos. En aquellos años España se dividía entre aliadófilos y germanófilos y mi padre era de los primeros.
Además de Cándida mi abuela materna tenía dos hermanos. Ignacio se casó bastante tarde y su esposa tampoco era una niña por lo que, contaban las malas lenguas, tuvieron que tomar bicarbonato para ayudar a la digestión del banquete nupcial. Lo que recuerdo con desagrado era el extraño olor de aquella casa en que Vivian. Necesitaba ventilación y limpieza a fondo.
El otro hermano de mi abuela se llamaba Pepe y su esposa, Pura. Él era un aguerrido militar retirado. Era artillero y cuando yo con cuatro o seis años le apuntaba con un fusil de juguete que tenía un corcho atado con una cuerda para disparar, él me decía: ¡eso ni en broma! Eso me hacia seguir apuntando y mi abuela se reía como una loca. Mi abuela Lola vivía en Madrid acompañando al tío Félix, mi padrino una gran persona a quien la tuberculosis en
1930 le dejó secuelas irreparables y murió en 1954 en mis brazos. Era tan inteligente como buena persona y no lo olvidaré mientras viva.
Cuando llegué a Madrid desde Asturias en 1951, viví en casa de mi abuela. De aquella época recuerdo la cantidad de teatro que pude ver. Ella le decía a la chica que tenia: me da pena de este muchacho todo el día estudiando; voy a llevarlo al teatro. La chica me decía que mi abuela ya tenía una disculpa para salir. Y así conocí a Casona y La dama del alba, La sirena varada o los árboles mueren de pie o a Buero Vallejo y su Historia de una escalera, El tragaluz o En la ardiente oscuridad; o Tres sombreros de copa y El caso de la mujer asesinadita de Miguel Mihura. Obras que por el coste de la entrada estaban vedadas para un estudiante y que tuve la suerte de ver con mi abuela que siempre me dejaba elegir.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

SIN ACRITUD

"No comparto tu opinión pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarla"
Esta frase se atribuye a Voltaire y si fuera así no importa, porque no ha perdido su vigencia. Y tengo la impresión de que en España se practica muy poco. ¿Por qué respetamos tan poco las ideas de los demás? Hay algo que se produce con frecuencia y es eso de dar por supuesto que la persona con la que dialogas comparte tu ideología. ¿Por qué hay amigos que me envían presentaciones, chistes y comentarios ofensivos para la izquierda? Yo soy de izquierdas y no he llegado a serlo de forma visceral. Lo soy por convencimiento y después de muchas lecturas y experiencias. A estas alturas del partido no parece fácil que un par de chascarrillos vayan a hacerme cambiar de opinión. ¿Me los envían para catequizarme o para molestarme? No creo que ningún amigo de verdad intente molestarme y tampoco creo que pretenda convencerme. ¿Entonces por qué lo hace? Probablemente porque imagina que comulgo con sus ideas políticas lo que me hace pensar que no me conoce aunque se llame amigo.
En este blog relato anécdotas de mi larga vida, opino sobre acontecimientos de actualidad o transcribo algo leído y que quiero compartir. En todos los casos creo que reflejo mi ideología. Ejerzo el derecho de todo ser humano a pensar, a expresar lo que pienso y a equivocarme. No pretendo poseer la Verdad ni acepto que alguien la tenga en propiedad. Por eso cada vez que recibo uno de esos correos insultando a la izquierda me da pena de quien me lo envía. Porque si fuera una crítica razonada, aunque no estuviera de acuerdo, la respetaría. Pero el chiste grosero o la manipulación de alguna noticia no recibirán mi respuesta.
A aquellos amig@s que no piensan como yo, les dedico de corazón la frase de Voltaire con que empecé esta reflexión: “no comparto tu opinión pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarla"

martes, 23 de noviembre de 2010

AÑOS DE INSOMNIO

Allá en los primeros 60 Marilina me llevó a la Estación de Oviedo donde yo tomaría el tren diurno a Madrid. En la estación se encontró con un pariente suyo, medico, que después resulto ser el jefe en Asturias de Fuerza Nueva, el movimiento de ultraderecha más radical. Él acudía a despedir a su esposa que también viajaba a Madrid. Nos presentamos y nos sentamos juntos para pasar las 7 horas de viaje.
Ella pronto me contó que iba a Madrid para consultar con un rey de armas. Como desconocía la función de dichos personajes me interesé porque me contara algo y su explicación me dejó atónito: un rey de armas es un experto en genealogía y títulos nobiliarios.
Mi interlocutora debió confundir mi cara estupefacta ante la inutilidad de esa función con un interés por mi parte e intentó hacerme un favor.
Así que me preguntó por mis apellidos asturianos. Le dije que Valdés y ella se transfiguró: ¡Oh! ¡Valdés! Significa del valle ese, del val dese, de valdes… y la primera Valdés conocida era la suegra de Pelayo!!!
Por favor Andrés, pide que te investiguen tus ancestros porque en la Edad Media los siervos tomaban el apellido de sus amos y debes saber tu procedencia.
No le hice caso y no investigué pero desde entonces no duermo. Me corroe la duda de si procedo de los explotadores o de los explotados y me corroe otra duda: de cuál de los tropecientos valles asturianos precederán antepasados. Si a eso le añado que el inquisidor de Sevilla y fundador de la Universidad de Oviedo era un Valdes y que mi primer apellido coincide con el del obispo catalán Oliva, ¿Seré un hijo sacrílego por ambas partes?
En fin: creo que hice bien en no investigar

MI ABUELA ELENA

Mi abuela Elena había nacido en Valparaiso y a los 16 años su padre fue destinado a Paris. Desde ebtonces vivieron en Paris y mi bisabuelo llevaba a su familia a pasar el verano en España y allí se conocieron mis abuelos.
Mi abuela ya casada, vivió en Sevilla donde nació mi padre, el tercero de sus hijos. El primero era el padre de mi primo jesuita y la segunda una chica que no se hizo monja porque no podía entrar directamente de superiora y le encantaba mandar. Se llamaba Beatriz y se fue al otro mundo sin “haber probado los sacramentos”.
Yo pasaba las semanas santas en Sevilla con mi abuela y la tia Beatriz y recuerdo que la abuela recordaba con temor los terremotos y, aunque Sevilla no es zona de seismos, ella no quería que cerraramos las puertas por si había uno. Tambien recuerdo su excesiva puntualidad. Era alta, rubia, delgada, probablemente por su ascendencia alemana tan frecuente en Chile. La imagino en su travesia en velero e finales del siglo XIX probablemente en algun carguero de los que transportaban madera chilena a Europa. Aquellos barcos tenían un llamado “camarote del armador” que era utilizado por familiares y empleados de los propietarios del buque.
Otra cosa que recuerdo era su empeño en hacerme distinguir entre la B y la V que ella A mi abuelo apenas lo recuerdo porque falleció cuando yo tenia 7 años. Era abogado y como buen andaluz muy aficionado a las bromas. Contaba que una vez recibió en su despacho al que vivía frente a su casa. Cuando le preguntó el motivo de su visita, el vecino le comunicó que quería pintar la fachada de su casa.
¿Y cual es el problema? Preguntó mi abuelo.
Quiero consultarle de qué color la pinto.
¿De qué color? Del que más le guste, supongo. La casas es suya.
No, respondió el vecino. La casa es mía pero quien ve constantemente la fachada es usted que vive enfrente. Yo la veo por dentro y de los colores que la pinto sí es cosa mía.

lunes, 22 de noviembre de 2010

GRACIAS

Cuando, como estos días, desaparece alguien a quien quieres y solo conoces a través de este medio, agradeces haber estado atento para subir al tren de la comunicación global. Porcentualmente somos pocos de mi edad en este mundo virtual y, egoístamente, esta situación es ventajosa para mí, porque me relaciono con personas más jóvenes que yo y esa relación me enriquece y rejuvenece. Por otra parte, la desaparición de fronteras gracias al mismo idioma, abre mi mente y me enseña algo nuevo cada día.
También hace que relativice cuestiones cuando compruebo que no son solamente fruto de mi tierra. Y siento casi físicamente la hermandad entre los habitantes de distintos países. Soy asturiano, español, latino y pertenezco administrativamente a la Unión Europea pero no siento Europa como siento cualquier pedazo de tierra latina. Y gracias a este medio de comunicación, estoy cada día más unido a tanta buena gente que fui conociendo en estos 10 años de navegante por Internet. Las amistades fraguadas por este medio perduran a través del tiempo y del espacio y hoy quiero enviar un abrazo especial a Beba. Fue la primera persona que conocí en la red hace más de diez años y ambos mantenemos la amistad por encima del Océano; gracias Norma por tu amistad.

domingo, 21 de noviembre de 2010

MARTI

Marti
Vivía en Buenos Aires pero habitaba en el corazón de quienes tuvimos la dicha de conocerla física o virtualmente. Enfermera no se cuidaba porque se ocupaba de tantas personas que no le quedaba tiempo. Atenta a los problemas de su amada Argentina y de la querida tierra de sus cuatro abuelos los 4 del mismo pueblo en Galicia. Celta de cuerpo y alma soñaba con jubilarse en Galicia y viajar en una auto-caravana. Su vitalidad desbordante le impedía estar quieta. La enfermedad la encontró en Perú entregada a la ayuda al necesitado. Y tuvo que regresar a su Buenos Aires. No me llamaba Ventolín: para ella siempre fui el mariñeiro.
Sé que no se nos fue. Está con Breogán, en sus frondosas carballeiras con sus druidas, sus meigas y como el hada más buena de todos los habitantes de sus sueños en lo alto de la torre de Hércules oteando nuestro porvenir.
Gracias amiga del alma por todo lo que nos diste con tu amistad

sábado, 20 de noviembre de 2010

GIJON DEL ALMA

GIJÓN DEL ALMA
Así se llama una canción que habla de la Villa Marinera. Porque Gijón es villa y no ciudad. Y cuando yo tenía 15 años era más villa que hoy porque en los 60 años pasados cambiaron muchas cosas…
Los playos o gijoneses lo llamábamos “el chiquito Londres” y a sus habitantes nos llamaban y llaman culo-moyau o mojado. La humedad en esa parte de nuestra anatomía era debida a que al sentarnos en la arena de la playa, en marea baja, se nos mojaba el lugar donde la espalda pierde su honesto nombre.
Y hablando de “honestidades” el entonces alcalde García Bernardo inauguraba la temporada de baños después de que el arcipreste bendijera las aguas del Cantábrico el 24 de junio, día de san Juan. Ese mismo día aparecían pegados en las farolas del paseo de la playa de san Lorenzo o Muro, el bando del alcalde en el que especificaba cómo debían ser los bañadores. Recuerdo que para el de las mujeres se especificaba el ancho del tirante sobre los hombros y la longitud de la falda. También se acotaban las zonas donde se podía tomar el sol y cuales pasear por la arena. Franco hablaba del “contubernio judeo-masónico” pero el verdadero contubernio era el eclesiástico-franquista.
Desde la Puerta de la Villa o Plaza del 6 de agosto hasta El Muelle, transcurre la calle Corrida. En aquella época, los domingos, era lugar de paseo para jóvenes y no tan jóvenes y, ya cerca del Muelle, en una placita, la banda de música municipal.
Antes de llegar al muelle, estaban los Jardines de la Reina y en ellos había un templete bastante rococó cuya utilidad era alojar unos servicios públicos. La socarronería gijonesa lo bautizó con el nombre de La mezquita de Ab ven a Mehar que si se quitan unas cuantas consonantes…
De estos Jardines de la Reina partían las dos líneas de tranvía que llegaban al gran Puerto de El Musel y a la zona residencial de Somió, dos lugares apetecibles para los adolescentes: El Musel porque en sus bares se compraba tabaco de contrabando y Somió porque podías bailar en Somió Park al aire libre. La primera vez que bailé fue en la verbena del Carmen en Somió, frente a la iglesia con Cheres Velasco y ni ella ni yo sabíamos con qué mano debería agarrarla y cuál era la que se subía.
Los tranvías llevaban remolque que en verano no tenia paredes laterales. Tenía un estribo a lo largo para acceder a los bancos de madera. El pobre “cobrador” no podía impedir que cuando llegaba al banco en que íbamos unos amigos, bajáramos por el costado opuesto en marcha para esperar al siguiente tranvía y llegar a nuestro destino sin pagar
Hay dos gijonesas que entran en este blog pero son bastante más jóvenes que yo así que no recordaran estas cosas jajaja. Les dedico estos recuerdos y otros que vendrán sobre nuestra villa marinera.

jueves, 18 de noviembre de 2010

ETICA LAICA

En España se está intentando introducir en la enseñanza secundaria una asignatura sobre valores cívicos con la reticencia de la Oposición. Los argumentos en contra hablan de adoctrinamiento y olvidan el recibido por generación tras generación .
Habría que empezar por la educación para la ciudadanía de nosotros los adultos. Y creo no equivocarme si pienso que es una asignatura pendiente en ambos lados del océano y por ese motivo mis reflexiones son sobre los que hablamos el mismo idioma.
Quizás nuestro carácter nos lleva a cierto individualismo que valora menos lo común, lo de todos: procuro tener limpia mi casa pero la calle…
La ética laica o ética secular, es la que se basa únicamente en facultades humanas como la lógica y la razón, y no deriva de una supuesta revelación o guía sobrenatural (que es la fuente de la ética religiosa).
Y prefiero hablar de ética que de moral porque coincido con quienes opinan que la moral se refiere más a las costumbres mientras que la ética llama más a los principios lógicos. Cuando hablaba de ensuciar la calle, no lo consideraba inmoral pero existe falta de ética en quien no cuida lo común tanto como lo propio.
Si aplicáramos el principio ético al político que roba ¿donde queda muestra ética si lo volvemos a elegir? ¿Nos podríamos imaginar cómo serían nuestros países si cada uno de sus ciudadanos fuéramos más éticos?
En función de nuestro quehacer diario, nos relacionamos con un determinado número de personas. Supongamos que nuestra relación es con 10 personas y que todas (yo incluido) aumentamos nuestro nivel ético: los efectos en la convivencia serían inmediatos.
Puede parecer utópico y no niego que lo sea pero… si lo que no hemos alcanzado es utópico, ¿significa que lo que ya alcanzamos era utópico en el pasado?

miércoles, 17 de noviembre de 2010

DE MEDELLIN A PUEBLA

En agosto de 1968 se celebró en Medellín (Colombia) la II Conferencia del CELAM y en enero de 1979 la III en Puebla (México). Fueron dos aldabonazos sobre la conciencia cristiana de Latinoamérica desde la luz del Concilio Vaticano II
CELAM significa Consejo Episcopal Latinoamericano. La pujanza de América Latina recibió al Vaticano II con los brazos abiertos. Eran tiempos en los que muchos países del Continente padecían terribles dictaduras y una parte importante de su Iglesia se alineó junto a sus pueblos y sufrió persecución y muerte.
En aquella época mi primo Francis, jesuita, fue expulsado de Paraguay y se instaló en Buenos Aires, atendiendo al principio a exilados paraguayos e involucrándose cada vez más en apoyo de los perseguidos por la dictadura argentina. La teología de la liberación abrió las ventanas de la esperanza a muchos creyentes y sembró de mártires la tierra americana. Un grupo de cristianos comprometidos recopiló el martirologio de Medellín a Puebla y esos documentos permanecieron en mi casa porque era peligroso guardarlos en países con dictaduras. España vivía en esos tiempos el apoyo de la jerarquía a movimientos políticos democráticos y los más próximos al franquismo atacaban al Presidente de la Conferencia Episcopal Española con aquel terrible grito de “Tarancón al paredón”.
Visto el panorama treinta años después, las dictaduras políticas casi han desaparecido de América Latina y los movimientos religiosos más progresistas se ven desbordados por las tendencias más integristas auspiciadas por Roma.
Para un creyente como yo es lamentable el proceso involucionista que se desarrolló en la Iglesia después del Vaticano II. Es el fruto del miedo a la libertad que tiene Roma. Ante determinadas posturas de la jerarquía, creo que son ellos los verdaderos ateos porque no creen en lo que predican y buscan apoyos materiales para sustentar su “reino espiritual”. Mi reino no es de este mundo, decía Jesús. Contemplando el último viaje de Ratzinger a España, llego a la conclusión de que “su reino” con tanta pompa y tanta exhibición de poderío no es el de Jesús.

martes, 16 de noviembre de 2010

CARMINA Y MI MADRE

Minervina me animó a escribir y ahora no hay quien me detenga jajaja. Ya sabéis a quien hay que culpar.
Hoy pretendo relatar algo íntimo y delicado. Eran los años 70 y yo militaba en el PSOE. También participaba muy activamente en el colegio de nuestras hijas cuyas monjas se iban a condenar según las clásicas antiguas alumnas nada partidarias del Vaticano II
Mi hermana Lutgarda soportaba ese nombre por una promesa que hizo mi madre a la santa así llamada. Parece ser que era santa acostumbrada a resolver problemas de embarazo y mi madre los tenía y por eso le puso el nombrecito. Mi hermana es antigua del colegio de nuestras hijas aunque al tener solo hijos varones, no fueron al mismo colegio. Pertenece a esa iglesia integrista tan conocida por estos pagos.
Solo porque lo necesito para la historia, contaré que Marilina había donado sangre directamente para el cuñado de mi hermana y que a mí me tocó la triste tarea de enterrar a un hijo que fue sacado con forceps y, afortunadamente murió al tercer día de nacer con el cerebro machacado.
A las reuniones de padres de alumnas acudía un amigo de mi hermana y defendía los sacrosantos valores inalterables de la Iglesia contra las tendencias heterodoxas de las monjas y sus seguidores entre los que me encontraba. El amigo de mi hermana se apellidaba Belda y era abogado del Estado.
Y en una reunión de padres para desprestigiarme tuvo la feliz idea de manifestar que yo era poco fiable y que mi hermana le había comunicado el disgusto de mi familia por mis tendencias ideológicas.
Volví a casa después de la reunión y llamé a mi hermana. Respondió su marido y me comunicó que no estaba en casa así que le dije: cuando vuelva dile que solo se acuerde de mí si me necesita para algo pero que para lo demás me olvide. Pedro, su esposo, me preguntó por el motivo y le relaté la intervención de Belda. Claro que no supo darme una explicación lógica.
Pocos días después hablo por teléfono con mi madre. En aquella época las llamadas no eran diarias. Mi madre me dice algo de Lutgarda y le respondo que hace días que no le hablo. Al preguntarme el motivo, le digo: prefiero que te lo cuente ella.
Ese fue mi error o quizás no. Suena el teléfono y era mi madre. No me deja hablar y me dice de todo menos bonito y me cuelga. Mi disgusto y decepción fue grande. Estaba atravesando momentos difíciles en la empresa como conté en otro relato. Mis padres sabían desde el principio de mi militancia política y comprendí que mi hermana les había lavado el cerebro con sabe Dios qué insidias.
Carmina sabía toda la historia y lo estaba pasando tan mal como Marilina y yo. Y. pocos días después, al volver una tarde en que habíamos salido Marilina y yo, nos encontramos a Carmina en un mar de lágrimas.
- ¿Qué pasa Carmina?
- Que hice lo que no debía hacer. Llame a Gijón a la abuela para decirle que llevo años en esta casa y que usted no hace daño a nadie y sus puertas están abiertas para quien lo necesita.
Carmina había visto mi sufrimiento y se había decidido a actuar. La abrazamos y le dije: recuerde el evangelio cuando Jesús dice quien es su madre…
En la llamada no se resolvió la situación pero dos días después mi madre me llamaba como si nada hubiera pasado y le respondí de igual manera.

NUESTRA CARMINA

Carmina Lafuente era de Gijón hasta la médula. Vivía con sus tres hermanas y se dedicaba a bordar esos manteles y “juegos de cama” que se llevaban antaño en los llamados equipos de novia. El trabajo sedentario la llevó a padecer una enfermedad mental y el psiquiatra le recomendó un trabajo más activo.
En nuestra casa acababa de nacer Andrés y era el quinto nacimiento en cinco años. Necesitábamos ayuda y llegó Carmina. Y se quedó hasta la jubilación y más allá. Porque una vez jubilada, nos llamó desde su casa para decirnos que se aburría y quería volver sin sueldo con nosotros porque “en nuestra casa se vive más intensamente”. Y así fue: volvió a nuestra casa de donde ya habían volado tres hijas. De vez en cuando pasaba un par de meses con sus hermanas y volvía con nosotros.
Antes de volar nadie, Marilina estuvo ingresada un mes por un problema de hernia discal y coincidió con una crisis de Carmina. Me dijo que no quería volver a curarse a su casa y, lógicamente, acepté y la llevé a un psiquiatra amigo. Cuando hice ademan de salir del despacho de consulta, Carmina dijo que me quedara, el psiquiatra accedió y allí me quedé.
Por las mañanas pasaba su inspección y a veces escuchaba aquello de “ese pantalón no va bien con la chaqueta: póngase la verde” Así que daba la vuelta y me cambiaba.
Ya jubilada y en una de sus largas temporadas con nosotros su riñón se deterioró y estuvo ingresada en el Gregorio Marañón de Madrid. Allí estaba Javier haciendo la especialidad de endocrinología y allí se hizo famosa porque hubo un conato de incendio y una periodista de El País hizo un reportaje sobre lo acontecido. Carmina fue la única que contempló el asunto con humor y contaba el “desfile de lencería de las ancianas como ella bajando las escaleras y reunidas en la capilla del hospital”.
Volvió a nuestra casa y meses después volvió a recaer, esta vez definitivamente. Y falleció en brazos de mis hijos menores, sus preferidos. La llevamos a enterrar a su querido Gijón y sus hermanas nos hicieron el honor de mencionarnos en su esquela.
Pasaron los años y Carmina sigue viva entre nosotros. A veces contamos anécdotas con el cariño y respeto que despertó en su segunda familia y entre nuestros amigos. Prometo contar alguna en próximas entregas.

lunes, 15 de noviembre de 2010

CHURRAS Y MERINAS

Churras y merinas son dos razas de oveja. La diferencia en la calidad de su lana es considerable. Tanto que dio lugar a la frase “no confundir churras con merinas”.
Los españoles tendemos a confundir los dos tipos de oveja en asuntos importantes.
Ya en la edad media se produce la unión entre la espada y la cruz para amalgamar el sentimiento patrio que ayude a expulsar a los árabes de nuestro suelo. Y durante 8 siglos los cristianos éramos los buenos y los moros los malos. Y llegamos a la cima proclamando católicos a los dos reyes que intentan hacer un solo reino, exigen la conversión o la salida de España a moros y judíos y hablan de “cristianos viejos” como personas de grandes virtudes.
Del afán de cristianizar tienen memoria los pueblos de América Latina. ¿Querían cristianizar o usar la religión como una atadura al reino colonizador? Habría que recordar las críticas de fray Bartolomé de las Casas desde su fe al trato de los llamados colonizadores a los “colonizados”.
La moral se fue confundiendo con el comportamiento de acuerdo con las normas de determinada religión y todo lo que estaba fuera de ella, se consideraba inmoral. Y la moral laica existe y la religiosa o es la misma o no es nada.
Soy creyente y siempre lo proclamo. Pero sin ánimo de despreciar a quien no lo sea y consciente de que tengo mucho que aprender de agnósticos y ateos cuya moral es ejemplar. Los que me dan mucho miedo son los fanáticos de su creencia o increencia. Pienso que un valor de la moral laica es la tolerancia y los creyentes deberíamos tomar nota. También la coherencia que hace que no cambies de criterio según el poder de que dispongas: llama la atención ver como Roma exige en los países en que sus “fieles” son mayoría que se dicten leyes de acuerdo con su “moral” por ejemplo en la regulación de las parejas o la consideración debida a los homosexuales. Pero si está en minoría se apresura a solicitar, en nombre de la libertad de conciencia, que se le permita predicar sus dogmas.
No confundamos las churras con las merinas.

viernes, 12 de noviembre de 2010

¿QUIEN MANDA AQUÍ?

Nuestro mundo está globalizado pero me pregunto si lo está en una sola dirección y la pregunta no es tan retórica como pudiera parecer.
La información se transmite en segundos gracias a las nuevas tecnologías aunque la velocidad no significa veracidad en lo transmitido. Hoy debemos estar más atentos que nunca para que no nos manipulen con falsas noticias.
Esa globalización hace que la economía mundial repercute en nuestra pequeña economía pero no somos nosotros quienes elegimos a los que toman las decisiones económicas. Los ciudadanos tenemos cada día más clara la percepción de que nuestros políticos son títeres en manos de poderes que están en muy pocas manos. Mientras discuten si son galgos o podencos, llega el dragón y nos deja sin comida.
Y me temo que estamos ante un dilema. Si avanzamos hacia organismos supranacionales, perdemos capacidad de decisión y control sobre quienes nos gobiernan pero si permanecemos al margen, nuestro tamaño nos hace más vulnerables.
Recibimos cada día críticas a la actuación de nuestros gobiernos. En la situación que vivimos es fácil utilizar la demagogia que suena muy bien a nuestros oídos. Una cosa es predicar y otras dar trigo. El trigo de las decisiones alternativas a las que criticamos.
¿Qué podríamos hacer los ciudadanos de a pie para que el poder que depositamos con nuestros votos sea decisivo para la toma de decisiones que tanto nos afectan?
Oigo con frecuencia la frase “yo no soy politic@”. Y entonces le pregunto: ¿te interesa la educación pública y gratuita de calidad o prefieres que esté en manos privadas o religiosas? ¿Eres partidario de la sanidad pública? ¿Qué opinas sobre la emigración? No ser “político” significa dejar en manos de los demás las decisiones que afectan a nuestra convivencia, a la forma de repartir nuestros impuestos.
Nací en 1934, la guerra española comenzó en 1936 y la dictadura duró hasta 1976. Viví demasiados años como súbdito y deseo vivir como ciudadano y participar en el desarrollo de la comunidad en que me tocó nacer.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

20 MILLONES DE EUROS SOLIDARIOS

El Sr. Cameron ha visto inundada la sede de su Partido. Parece ser que unos incomprensivos estudiantes protestan por la subida de las tasas académicas al triple pese a haber prometido durante la campaña política que no las subiría. Temen los estudiantes que el alto coste de sus estudios convierta a la Universidad pública británica en un lugar solo para ricos.
Aun no hace una semana que el Sr. Rajoy se mostró partidario en una larga entrevista de poner en práctica la política de Cameron si gana las elecciones. ¿Se refiere a las promesas o a los hechos? ¿Debemos suponer que subirá las pensiones? Cameron va a despedir a 500.000 funcionarios. ¿Qué hará Rajoy? Por donde iniciará la poda de funcionarios? ¿Por los sanitarios? ¿Por los docentes? ¿Quizás por los magistrados o por los policías? Porque por donde no podará es por el cuerpo de registradores del Estado al que pertenece.
¿Y qué política será la suya respecto a Marruecos? ¿Otro desembarco tipo islote de Perejil? ¿Se olvida el Sr. Rajoy que el rey de Marruecos es el tapón que tiene USA contra el islamismo radical? ¿Sabe el Sr. Rajoy que Francia nos ayudará frente a ETA pero no frente a Marruecos? ¿Se olvida ese señor que, por muy españolas que sean. Ceuta y Melilla están en el norte de África y el rey marroquí piensa de otra manera? Sin razones históricas pero lo piensa…
Alguna vez ¿habrá algún dirigente en el PP que, sabiendo que las cosas no son tan simples, deje de hacer demagogia y deje de jugar con las cosas de comer? Veamos un ejemplo de cómo no juega con las cosas que le dan de comer.
El pasado 12 de junio, el diario El País publicaba:
Mariano Rajoy es registrador de la Propiedad. Pero lleva 20 años con cargos políticos (ministro, vicepresidente, diputado) que le impiden ejercer su profesión. Nuestras leyes constitucionales las declaran incompatibles.
Rajoy debiera haber pedido la excedencia para que otro registrador vacante le sustituyera y actuara además en la misma oficina. Si atendemos al sentido natural de las palabras, Rajoy y la diputada Cospedal proclaman últimamente su preocupación por los trabajadores y por los más débiles de la sociedad, y también fustigan a José Bono por "presunta" e indebida acumulación de bienes.
Sin embargo, nada de esto impide que Rajoy aparezca en la Oficina de Santa Pola como registrador titular de la propiedad y liquidador de impuestos, en la que han ingresado en estos 20 años ganancias de más de 20 millones de euros. Si él no pidió la excedencia y sigue siendo el titular, la ganancia de esos 20 millones, ¿se las queda él? ¿Las comparte con el registrador interino de Elche, Francisco Riquelme, que le sustituye? ¿Con alguien más? ¿En conformidad con qué leyes?
¿Lo hace con el objetivo de demostrar solidaridad con los trabajadores y los más débiles y dar ejemplo a los demás políticos?

BALADA TRISTE PARA UN JOVEN

Personas cuya identidad no revelaré aunque me torturen, me escribieron no sé si preocupadas o interesadas en conocer como acabó su noche triangular mi nuevo amigo Emilio. Y no pude satisfacer su curiosidad por la simple razón de que no satisfice la mía. A la mañana siguiente lo encontré en el desayuno y solo hablamos del programa de trabajo para ese mi primer día.
Pero las historia de Emilio no acabaron aquel día y no todas fueron tan divertidas. Sus relaciones con “la inglesa”, como llamaba a su esposa, eran manifiestamente mejorables. Tenían un solo hijo varón al que conocí porque iba a venir a estudiar a Madrid y me encargué de buscarle alojamiento en una residencia de estudiantes y era el encargado de darle la paga semanal que me indicaba su padre. Más de una vez almorzó en mi casa con mis hijos. La relación de padre e hijo no era mejor que con la inglesa.
Llegaron las vacaciones navideñas y el muchacho se fue a Tenerife. Poco después mi jefe me llama a su despacho y me dice:
- Andrés, me acaba de llamar Emilio y necesita de tu ayuda. Le he dicho que irías esta tarde.
Era vísperas de fin de diciembre así que mi jefe invitó a Marilina por si me tenía que quedar en Tenerife.
Llegamos el 28 de diciembre que por estos pagos se celebra el día de los santos inocentes en el que se suelen gastar bromas más o menos inocentes. Pero lo que me esperaba no era precisamente una inocentada: Emilio había abofeteado a su hijo en un club social y el hijo le había devuelto la bofetada.
Localicé al chico y lo invité a almorzar. Marilina estaba en el encuentro y lo pasó tan mal como yo cuando escuchó preguntarse y preguntarme con qué derecho le abofeteaba y cuál era el ejemplo que le estaba dando su padre. Llegó a decir que no dudaría en pisar sobre su padre si él lo consideraba necesario. Se había trasladado a vivir a casa de un hermano de la inglesa a quien también conocía.
Aquella misma tarde me reuní con Emilio sin la presencia de Marilina. Le hablé de hombre a hombre y de padre a padre y le aconsejé que diera tiempo al muchacho a la vez que le mostrara actitudes de cambio. Emilio me oyó pero dudo que me escuchara y esto no es un cuento de Navidad: meses después Emilio y la inglesa se separaron. En aquella época no había divorcio en España. El chico se quedó a vivir con la madre aunque continuó en la residencia de estudiantes de Madrid hasta que lo agarraron con droga y lo expulsaron. Aquella noche durmió en nuestra casa y al día siguiente voló a Tenerife.
Con frecuencia, pensando en este chico recordaba un verso del Poema del Mío Cid en Castellano antiguo que dice: “Oh que buen vasallo si hobiese buen señor…”

martes, 9 de noviembre de 2010

LAS SUECAS Y EL DEBER PROFESIONAL

En 1972 comencé a trabajar en un grupo que entonces era muy fuerte. Esa fuerza disminuyó pero puedo asegurar que no fue por mi entrada. Hacía dos años que el fundador del grupo había fallecido y sus hijos estaban divididos y pronto sufrieron las consecuencias.
Pero no es éste el motivo de mi relato. Se trata de mi primer viaje a Canarias con mi nueva empresa. Antes de salir, mi jefe me dijo que debía aleccionarme respecto a los personajes con los que me iba a encontrar allá. Todos normales menos el de Tenerife, un tipo difícil que había logrado que mis dos antecesores abandonaran la tarea y se fueran. Debes ganarte su confianza, me ordenó.
Llegué a Tenerife y Emilio, que así se llamaba el personaje, me estaba esperando en el aeropuerto.
Mi primera sorpresa fue que en lugar de alojarme en Santa Cruz, a 4 kilómetros de la fábrica, nos fuéramos al Puerto de la Cruz a 40 kilómetros. La segunda sorpresa fue que él también se quedaba alojado en el hotel y no se iba a su casa.
Aquella tarde noche iba a depararme más sorpresas. Eran las 8 de la tarde cuando nos encontramos en el hall del hotel y nos fuimos a una terraza del paseo marítimo. Había un pianista que lo mismo interpretaba música canaria que internacional y los clientes cantábamos. Yo estaba encantado y creí que la misión de ganar la confianza de Emilio iba a ser fácil.
Serían las 10 de la noche cuando abandonamos la terraza y caminamos hacia el hotel y al llegar Emilio me dice: estoy citado con dos suecas para cenar, ¿quieres acompañarnos? Acepté la invitación y una hora más tarde esperaba la llegada de las suecas en el bar del hotel.
¡Y llegaron! Yo tenía 39 años y Emilio unos 55. La sueca más joven podía ser mi abuela y la mayor era la que sería mi pareja de velada. Otro aliciente de mi pareja es que solo hablaba sueco y yo sigo sin saber ese idioma.
La cena, gracias al inglés, resultó entretenida y al final de la misma Emilio propuso ir a bailar. Yo me acorde de las recomendaciones de mi jefe de Madrid y acepté inmediatamente.
Llegamos al lugar elegido y, para entrar era necesario bajar por una escalera larga y empinada. Yo agarré el brazo de mi pareja para evitar un accidente de la ancianita y…
¿Sabéis como queda la mantequilla puesta al sol? Pues su brazo era más blando.
Una vez dentro de la discoteca veo que solo estábamos los cuatro y Emilio me propone que nos sentemos en mesas separadas. Yo, siguiendo mi plan de caerle bien, acepto de buen grado. En ese momento me doy cuenta de que ella solo sabe sueco y yo nada, así que después de unos minutos esbozando sonrisas sin mediar palabra, la invito a bailar. La ancianita acepto y, oliendo carne fresca, se pegó como una lapa. No recuerdo cuanto tiempo pasamos allá, pero sí que no nos sentamos porque eso de volver a las sonrisas tontas era peor.
Así que bailamos y bailamos hasta que Emilio me hizo un gesto para decir que nos íbamos y salimos de aquel lugar.
Ya en el coche Emilio me traduce una invitación de nuestras acompañantes para ir a su apartamento a tomar una botella de champagne. Se me pasó por la imaginación lo que podría pasar en ese departamento además del champagne y comencé a tener una sensación de vértigo indescriptible. Así que me armé de valor y le dije a Emilio que estaba cansado del viaje y que “quizás mañana”. No hubo problema: me dejó en el hotel y se fue con las suecas tras la botella.
Y así comenzó mi relación “profesional” con Emilio del que quizás otro día contaré otras lindezas.

lunes, 8 de noviembre de 2010

EL PASTOR ALEMAN

El obispo de Roma ha visitado Santiago de Compostela y Barcelona. Como español no tengo nada que objetar a que nos visite un jefe de un Estado con el que mantenemos relaciones diplomáticas. Como ciudadano de un país democrático y libre, no acepto que ese jefe de Estado venga a decirnos qué es lo que debemos hacer. Comprendo que la falta de democracia interna existente en la organización que preside, le haga desconocer los derechos de los ciudadanos a darse democráticamente sus normas de convivencia.
En mi caso se da también la condición de creyente y desde mi conciencia proclamo el disgusto que me produjo esta visita que ha ocasionado gastos ingentes en plena crisis. Tiene derecho a proponer sus normas de moral pero no a ofender a un país con el que mantiene relaciones normales y que está pagando el sueldo de sus sacerdotes, obispos y profesores de su religión. Es una desfachatez comparar la aconfesionalidad actual con la de tiempos pasados, olvidado las delaciones de los curas en el postfranquismo que produjeron tantos asesinatos o los casos de pederastia de sus ministros. Hoy nuestras leyes amparan todas las creencias que no vayan contra los derechos humanos pero las mantienen en el ámbito privado de cada uno de sus fieles.
Y a propósito de derechos humanos: ¿Cuándo condenó Roma la pena de muerte?

domingo, 7 de noviembre de 2010

DE ANGELAS Y JABALIES

En Majadahonda, frente a casa, está El Viejo Jabalí, un mesón (no sé cómo se dirá en Latinoamérica) al que acudimos clientes que nos hemos hecho amigos. Uno de esos clientes escribió este “poema” que está colgado de la pared:
Un rincón es un espacio
Una estancia donde estar
Donde se dejan las cosas
Que molestan al pasar
Yo recuerdo cuando niño
Cuando no quería comer
Mi madre me castigaba
Y en el rincón me dejaba
Mirando hacia la pared
Rincón es sitio pequeño
O escondrijo retirado
O residuo de una cosa
Que se quedó sigilosa
En un lugar apartado.
Mil cosas es un rincón
Y los hay allá y aquí
Pero que tenga alegría
Canciones y simpatía
Solo el Viejo Jabalí.
Su dueña se llama Ángela. Está cerca de los 60 y tiene esa sabiduría que no da la escuela pero si el contacto con el cliente. Hace que nos sintamos a gusto y es amiga de los que acudimos a su mesón.
Marilina y yo conocimos allí a personas que hoy son amigas: Montse y Jesús son una pareja, como todas, bastante más joven que nosotros. Paco es médico militar y acude al Viejo Jabalí con su esposa, Mª del Mar y sus 3 hijos. Ha estado en Afganistán en varias ocasiones con el ejército español.
Ángela, otra amiga, acaba de formar pareja con Toni. Ella es de la edad de nuestras hijas y la tenemos “adoptada” como una hija más. Hoy a la vuelta de Asturias, la vimos y nos presentó a Toni. Estaba radiante y nos dio mucha alegría. Así que nos quedamos a almorzar con ellos en la barra del mesón. Unos huevos fritos con patatas fritas y chistorra que estaban deliciosos.
El nombre Ángela está como bendecido para nosotros. Ángela se llama la farmacéutica de Majadahonda. Ayer pasé por su farmacia con una pequeña herida en mi mano. Me pasó a la rebotica, me limpió con alcohol y me colocó un apósito con el cariño de una hija.
Angels se llama una amiga de Barcelona, Su nombre en catalán es Angels y me gusta respetar su escritura. Es una mujer con ese seny tan catalán. Seny es algo como sentido común, ponderación y mesura todo unido.
Y Angélica se llama una deliciosa chilena a la que veo poco por estos lugares pero a la que quiero mucho. Al principio me equivoqué y la juzgué erróneamente. Cuando me di cuenta de mi error le pedí perdón públicamente en el mismo chat en que la había ofendido . Su reacción fue de una generosidad admirable y desde entonces cuento con su amistad.

viernes, 5 de noviembre de 2010

CASTILLA

Hoy volvimos a Castiella como se dice en mi Asturias. Cruzar la montaña que nos separa de la meseta Central es acostumbrar los ojos a otra perspectiva. Yo no miro hacia arriba para ver la cumbre si me dejan las nubes. Ahora la mirada se pierde como en la mar. Una mar seca, terrosa, en la que sobresalen los campanarios de las iglesias y, más recientemente, los silos para el grano. La paleta de verdes quedó atrás acompañada por la humedad que hace que nuestro paisaje sea tan jugoso. Ahora vemos los ocres del otoño, los olmos amarillos, los alisos, los chopos que pronto quedarán desnudos. El otoño es implacable. El coche venia cargado de paquetes pero se portó bien gracias a los cuidados del Pibe. Ya en Majadahonda llegó Piri que es otro encanto de los muchos que nos rodean. Piri es dominicana. Consiguió la doble nacionalidad así que su situación está legalizada. Su marido también está en Madrid y, pese al paro actual, tiene trabajo. Y tienen un hijo de 9 años hiperactivo. Cuando Piri viene a casa a ayudar a Marilina y el hijo no tiene colegio, lo trae y yo lo llevo de paseo. Es una ametralladora de preguntas. Todo le interesa y habla sin parar. Yo me río con sus cosas.
Antes de que subiéramos los paquetes entramos en el Viejo Jabalí. Allí estaban Montse y Jesús, buenos amigos y, cómo no, Ángela, la persona que mejor sirve la cerveza de Madrid. Marilina y yo tomamos una cerveza y Piri su cocacola. Mañana volveremos a la rutina otoñal lejos de la tierrina pero cerca de grandes amig@s que pronto volveremos a ver.

jueves, 4 de noviembre de 2010

EL PIBE

A Guillermo los amigos lo llamamos El Pibe por su origen y no por su edad. Nació en Mendoza y es tan argentino, pero tan argentino, que no hay vez que lo vea y no me haga alguna crítica de los argentinos. Es capaz de darte la vida aunque no se la pidas, pero no le pidas la palabra porque no te la dará. Es la honradez hecha persona y sabe de mecánica del automóvil más que su inventor. Tiene su taller de reparación de coches en Pola de Siero y allí acudo con el mío. Antes de volver a Majadahonda, Guillermo se encarga del chequeo y me lo deja a prueba de ITV y de cualquier sorpresa desagradable. Como buen argentino es hiperbólico y aunque gran aficionado a la lectura, sus juicios sobre los grandes temas están guiados más por su corazón que por su cerebro. Es un gran aficionado al rugby, deporte que practicó mientras pudo. No tardará es explicarte la diferencia de su deporte con el futbol: El futbol es un deporte de caballeros jugado por rufianes mientras que el rugby es un deporte de rufianes jugado por caballeros.
Cuando vayas a su taller, no tengas prisa. Antes de irte te hablará de cualquier tema e intentará convencerte mientras responde a una llamada de teléfono, le explica a Marco su hijo algo sobre un freno de disco y repara una pieza porque no quiere cambiarla por una nueva que es carísima. Le conocen en todos los desguaces de España. No tiene clientes; solo amigos a los que repara sus vehículos.
Así es mi amigo El Pibe

lunes, 1 de noviembre de 2010

AÑORANZA

Hace años que no pasaba el otoño en Asturias. Así que estar aquí en estas fechas me llena de recuerdos. Los asturianos de la diáspora comprenderéis la necesidad que tienes, cuando vives en un clima seco, de ver llover, salir con el paraguas abierto y ver cómo brillan las gotas de agua en los magnolios o las camelias.
Los colores de la naturaleza también son únicos. Si en primavera Asturias tiene mil tonalidades de verdes, ahora el rey es el marón con esos tronos cálidos que te compensan de la temperatura ambiente. Se levantan vientos que hacen caer las castañas en los bosques del común. La castaña fue en nuestra tierra, junto con la leche, el alimento tradicional del campesino, hasta que recibimos de América la patata y el maíz. Con el maíz se hacía la boroña, un pan sin levadura cocido al amor de la lumbre y que antes de arrimarlo a la leña del lar, se cubrían con hojas de castaño. También recuerdo “les farrapes” o fariñes” una especie de besamel hecha con harina de maíz que se tomaba con leche para cenar. Otra cena muy rica era la de castañas cocidas con leche. Una vez peladas las castañas, se añadían a un tazón con leche y se tomaban con cuchara. Con la besamel mi madre hacía lo que llamábamos cascaras: en la cascara de una vieira, como la de los peregrinos, la llenaba de besamel con trocitos de jamón la cubría con pan rallado y la doraba al horno. Otras veces en lugar de jamón, desmenuzaba pescado.
Avanzado el otoño llegaba la matanza del cerdo engordado en casa. Venía un matarife y ayudaban las vecinas. Para agasajar a quienes ayudaban se preparaba la sopa de hígado del cerdo: una sopa de pan con trozos de hígado y pimentón picante. Cocía durante mucho tiempo y tenía un sabor delicioso. También disfrutaba con el picadillo del cerdo con huevos fritos. Ese era mi desayuno en días de matanza.
Un olor que aun puedo disfrutar es el de la leña quemada. Sale por las chimeneas y huele a Gloria Celestial.
La Asturias rural mantiene vivas alguna de estas tradiciones y en los llamados “mercados medievales” donde hombres y mujeres vestidos al estilo tradicional venden boroña, bollos “preñaos” con chorizo, empanadas de carne o de atún, madreñas o zuecos de madera, galletas de avellana y nuez, frixuelos (algo parecido a los crepes) avellanas tostadas, artesanía en madera, cuero o azabache, sidra, orujo… Y no puede faltar la gaita y el tambor como tampoco faltará el abrazo al que se acerca desde lugares lejanos y a quien alguien le explicará nuestras costumbres y le aconsejará sobre comidas y bebidas.