sábado, 27 de noviembre de 2010

CASI CAIGO EN SU RED...

Los primeros años 40 en España fueron de enorme presión por parte de quienes ganaron la guerra fratricida. Había estallado la II guerra mundial y nuestra sociedad estaba dividida entre aliadófilos y germanófilos. Falange, el movimiento fascista imitación del de Mussolini, impregnaba la ideología de la dictadura.
Y un buen día, llegué a casa del colegio con un paquete. Mis padres quisieron ver lo que contenía y les expliqué que un regalo que nos había hecho un señor que vino al cole a ofrecernos participar en unas excursiones estupendas. El regalo consistía en una camisa azul, pantalón corto gris claro, boina roja, botas y calcetines blancos. Era el uniforme del Frente de Juventudes, brazo juvenil de Falange. Con los niños formaban centurias, les hacían desfilar marcialmente cantando marchas nazis traducidas al español, hacían excursiones y supongo que aprovecharían para imbuirles el llamado “espíritu nacional” aquello de que España es una unidad de destino en lo universal y por el imperio hacia Dios. Las centurias iban mandadas por un miembro de falange con el mismo uniforme. Por eso salió la definición de centuria: 100 niños vestidos de gilipollas al mando de un gilipollas vestido de niño.
Mi padre volvió a envolver el contenido del paquete y al día siguiente lo devolvió en el colegio. Como estaba considerado de derechas (y lo era) pudo devolver el uniforme de falange sin consecuencias.
¿Qué habría sido de mí si me hubieran educado en los principios del Movimiento

1 comentario:

atreyu dijo...

Cada uno es como es, independientemente de su educación política; a todos nos queda ese substrato, que, creo yo, nos define desde siempre.
Siguiendo mi propio instinto, creo poder hablar sobre ti, por el tiempo que te conozco; y, pienso, que serias como ahora.
Anécdota añadida, a mi también me invitó, una amiga de mi madre de Sección Femenina, acudí, y me enseñaron "macramé", algunas canciones, que también estaban en el libro de Música del Colegio, porque las pedía el Programa y cuando se acabó la tarde de ese sábado, decidí no ir más. Tenía 10 años...