martes, 23 de noviembre de 2010

MI ABUELA ELENA

Mi abuela Elena había nacido en Valparaiso y a los 16 años su padre fue destinado a Paris. Desde ebtonces vivieron en Paris y mi bisabuelo llevaba a su familia a pasar el verano en España y allí se conocieron mis abuelos.
Mi abuela ya casada, vivió en Sevilla donde nació mi padre, el tercero de sus hijos. El primero era el padre de mi primo jesuita y la segunda una chica que no se hizo monja porque no podía entrar directamente de superiora y le encantaba mandar. Se llamaba Beatriz y se fue al otro mundo sin “haber probado los sacramentos”.
Yo pasaba las semanas santas en Sevilla con mi abuela y la tia Beatriz y recuerdo que la abuela recordaba con temor los terremotos y, aunque Sevilla no es zona de seismos, ella no quería que cerraramos las puertas por si había uno. Tambien recuerdo su excesiva puntualidad. Era alta, rubia, delgada, probablemente por su ascendencia alemana tan frecuente en Chile. La imagino en su travesia en velero e finales del siglo XIX probablemente en algun carguero de los que transportaban madera chilena a Europa. Aquellos barcos tenían un llamado “camarote del armador” que era utilizado por familiares y empleados de los propietarios del buque.
Otra cosa que recuerdo era su empeño en hacerme distinguir entre la B y la V que ella A mi abuelo apenas lo recuerdo porque falleció cuando yo tenia 7 años. Era abogado y como buen andaluz muy aficionado a las bromas. Contaba que una vez recibió en su despacho al que vivía frente a su casa. Cuando le preguntó el motivo de su visita, el vecino le comunicó que quería pintar la fachada de su casa.
¿Y cual es el problema? Preguntó mi abuelo.
Quiero consultarle de qué color la pinto.
¿De qué color? Del que más le guste, supongo. La casas es suya.
No, respondió el vecino. La casa es mía pero quien ve constantemente la fachada es usted que vive enfrente. Yo la veo por dentro y de los colores que la pinto sí es cosa mía.

1 comentario:

Berenguela dijo...

Bueno ,vaya vecino mas guaiii,de esos yo creo que ya no quedan Ja,ja

Oye estas historias de las que nos acordamos son divertidas.Yo estoy recordando estos dias cosas de la familia con mis primos por aqui por el ordenador, hay uno que escribió una pequeña historia de los antepasados.....Mi tatarabuelo era belga y vino a España a trabajar,el hierro, en la fabrica de TRuvia en 1856,creo.Son cosas curiosas a mi me divierten.