miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿MILAGROS?

Mi amiga Cristina de Venado en La Pampa me envía algo que recibió y que me transmite sin hacer juicios ni comentarios.
Yo si los haré y comenzaré por decir que no creo en los milagros y sí en la relación psicosomática.
Somos herederos de la cultura greco romana y en esta cultura nos hemos educado en la separación cuerpo-espíritu. Otras culturas orientales no hacen una separación tan drástica.
Creo que bastantes de las interpretaciones tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento caen en el error de interpretar los textos desde la óptica cultural en que no fueron escritos.
Si la separación cuerpo-espíritu no es tan fuerte, comprenderemos mejor fenomenos como el que relata la amiga de Cristina.

"Les voy a contar una historia con el padre Ignacio que le ocurrió a Ceci, una cliente mía. Relatado por ella personalmente, y puedo confirmar personalmente lo dicho por ella. Ceci, tiene 2 hijos varones, el mayor de 10 años y el menor de 7.
El menor comenzó hace unos años con una patología neurológica que no puedo definir, pero por la que tenía frecuentes convulsiones.
Me llamó la atención que cuando yo atendía a Ceci, ella nunca se desprendía de su celular, estaba siempre atenta por si la llamaban del colegio por alguna convulsión del nene, motivo por el cual salía corriendo esté en donde esté.
El neurólogo le dijo que lo que tenía su hijo, solamente podía ser operado en Canadá, previos estudios hechos también en Canadá. Los estudios eran de por sí complicados porque eran a cerebro abierto, y dependía de los resultados si podía llegar a ser operado o no...
Viajó toda la familia a Canadá, estuvieron 1 mes, se hizo todo lo que se debía y pusieron fecha para la operación: setiembre/octubre de 2010. Costo de la operación: U$S 190.000.
Alguien le habló a Ceci del Padre Ignacio de Rosario, y llevada por la desesperación (cada día convulsiones más seguidas), y en búsqueda de por lo menos de algún consuelo espiritual, viaja a Rosario. El padre le dijo que le relatara algo de la vida del nene, cómo fue la circunstancia de su nacimiento, su vida, etc.
Ceci comienza diciéndole que cuando ella quedó embarazada, no fue una alegría, en realidad no quería tener ese bebé. Pero al final decidió seguir adelante con el embarazo. Y que ahora lo adoraba, que lo mejor que hizo en su vida fue seguir adelante. El Padre entonces le dijo que esa noche, se recostara con su hijo cuando él se fuese a dormir y le contase todo esto mismo que le relató a él. Ella espantada le dice: "¡¡¡Pero Padre!! ¡¡sólo tiene 7 años!!" y el Padre insistió: "Vos contale, y después de a poco le vas sacando la medicación".
Así lo hizo, se recostaron juntos y entre mimos y charlas Ceci de a poco fue dirigiendo el tema hacia ese punto. Comenzó contándole desde que se conocieron con su papá, se amaron mucho, que nació el primer nene y que todo era felicidad, pero que cuando quedó embarazada de él no estaba muy contenta porque la circunstancia era distinta, ella era muy joven y no podía con 2 chicos, etc., pero que ahora estaba muy feliz de tenerlo y que lo amaba más que a nada en su vida, que estaba muy arrepentida de haber tenido ese sentimiento.
El chiquito la escuchaba muy atentamente sin decir palabra, pero cuando Ceci terminó sólo dijo: "¡Gracias mami! ¡volví a nacer!"
Facundo nunca más tuvo ni una convulsión. Ni una sola. Fueron a la visita programada con anterioridad al neurólogo, y sólo le dijeron que Facu ya no tenía más convulsiones, como el médico no salía de su asombro, entonces Ceci le confesó que fue a ver al Padre Ignacio y que ella por su cuenta se había atrevido a sacarle la medicación a la mitad de la dosis.
Como ya estaba todo contratado en Canadá, y hasta los pasajes sacados, el médico les dijo: "Devuelvan los pasajes, estas cosas a veces ocurren".
No sé qué decirles, más allá de este milagro maravilloso y puntual, esto me lleva a pensar en las enfermedades. Las enfermedades son absolutamente del alma, no de otra cosa. Los síntomas son físicos, pero el origen es espiritual. El padre Ignacio no hace milagros, ni cura, sólo (y no es poco) ayudó a ver el origen. Es un ser maravilloso con una sensibilidad y percepción especial.
También resalto lo que hizo Ceci, no es fácil hablar así con un hijo. Me la imagino, ya que la conozco, con su voz temblorosa pero segura de que eso era bueno para Facu.
¿Podríamos parar la máquina de todos los días y poder vernos por dentro para ver qué nos ocurre?
¿Podríamos de esta manera prevenir enfermedades?
¿Podríamos prestar más atención a nuestra parte espiritual que es tan o más importante que la física?
No estoy hablando ni de religiones ni de creencias, sino de una parte que todos tenemos, pero como no la vemos, no la palpamos, entonces parecería que no existe.
¿Podríamos tomar conciencia de eso?
Son preguntas. Ojalá encuentre las respuestas.
Les deseo lo mejor.
"Sonríe siempre para no dar a los que te odian el placer de verte triste..."
Ignacio Peirés – (Padre Ignacio)"

12 comentarios:

Berenguela I dijo...

Oye yo si me lo creo ,y estoy de acuerdo con todas tus refexiones sobre el particular.

Cristina dijo...

Sí, yo también creo que eso pudo haber sucedido tal cual, la psiquis puede llegar a ser nuestro peor enemigo si no se remueve el pasado. ¡Un abrazo Andrés querido!

Anónimo dijo...

Celebro la curación o mejoría o como queramos llamarlo de ese muchacho, pero de ahí a relacionar la desaparición de una enfermedad como esa con lo que le dijo el señor cura a esa madre es como de locos. Lo siento pero me asusta que haya quien lo crea. Como historia para escribir en un cuento ... estupendo. Nada más. Creo que voy de mala de la película pero hay cosas que son superiores a mí. Minervina.

Anónimo dijo...

Yo soy agnóstica, racionalmente agnóstica. Nunca me fue dada la gracia de la fe ( pues así dicen, que la fe es una gracia que te debe ser dada) Pero creo absolutamente cierto y causal, no casual,la curación de este niñito a traves de lo que le indicó hacer el P. Ignacio.
Quería preguntar si se refieren al Padre Ignacio que vive en Argentina. Existe una teoría psico-religiosa donde el estado y el contexto de la madre embarazada, casi diríamos determina lo que va a ser el hijo, en su personalidad y en lo que realiza. No recuerdo en este momento los referentes, pero si les interesa los busco. Hace mucho que quiero contactar con el padre Ignacio, por lo que les ruego amigos,si me pueden orientar dónde encontrarlo. Desde ya, gracias, y pienso que muchas veces llamamos milagro a lo que simplemente no comprendemos por estar en una escala de conocimiento del ser humano como totalidad, aún muy imperfecta. Un saludo a todos. Ana Florencia-abi

Ventolin dijo...

Parece que todos estamos de acuerdo en varias cosas:pudo suceder y no fue milagro.
Y algo mas importante:agnosticos y creyentes nos respetamos sin aplastarnos. Confieso que esta tolerancia la metaque me propuslograr al crea este blog aí que imaginaros la alegria que tengo.

Aquiles dijo...

Como tengo familiares en Venado Tuerto he escuchado mucho hablar del padre Ignacio y de sus increibles curaciones ,muchísima gente viaja a Rosario para visitarlo . Para muchas personas es como el padre Mario quien vivía en Gonzales Catán , y era un verdadero cura sanador. Hay una película donde narra su vida.

Zulymaruy dijo...

Hola Vento. Yo si creo en los milagros, y también en la fuerza del cariño. Y aquí hay de ambas, por lo visto.
En lo personal, acabo de venir de estar dos meses con una persona que no caminaba , no podía hacer nada sola debido a las secuelas de un tumor cerebral. Sin embargo, apenas se enteró que alguien viajaría para estar con él, tomó un coraje y una vitalidad, que los médicos luego se resistían a creer cómo ahora andaba y hacía prácticamente todo por si mismo.
Como dice la Biblia, el amor todo lo puede. Y lo que hizo esa madre, mediante la ayuda de ese cura, tuvo una dosis de milagro y también una gran dosis del amor sanador de madre-hijo.
Un beso Vento y nos leemos

Ventolin dijo...

Gracias Auiles por tu valiosa informacion.
Teruego me escribas a olivdes@gmil.com y te pondreen contacto con Ana

Ventolin dijo...

Querida Zuly. Tuve la suerte de hber tomado uncafe contigo en Madrid.Sè lo grande que es tu corazon e imagin que pueemover montañas.
Y pienso qu el milagro eres tú

morganadelasaguas dijo...

Claro que me lo creo! Oficialmente no creo en los milagros tal y como los entiende la gente. Pienso que hoy por hoy no conocemos su explicación pero eso no quiere decir que no la tengan. Un psiquiatra amigo nuestro siempre dice que el origen de la mayoría de las enfermedades (incluso las infecciones!!!) son psicosomáticas, así que saber cómo viven las madres sus embarazos y todo lo que rodea al nacimiento de una criatura es muy importante. nada de esto me asusta ni me extraña aunque se que no es lo habitual. Bueno, es mi opinión pero es lógico que cada una tenga la suya y todas pueden ser válidas.
Besos,
Morgana

Anónimo dijo...

RESPUESTA A ANA FLORENCIA-abi-

Para ver la forma de contactar con la iglesia donde está el Padre Ignacio te envío la web de la misma. Allí encontraras una forma de contacto. Es la Parroquia Natividad del Señor, está en el barrio Rucci, de Rosario, Argentina.
La web es
http://www.natividad.org.ar/
Espero que te sea útil. Estela

Anónimo dijo...

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