domingo, 26 de diciembre de 2010

MISOGINIA ROMANA

Felices pascuas a todos los que bendice Jesús en el llamado sermón de la montaña.
Pero si los jerarcas de la Iglesia tuvieran conciencia, estarían pidiendo perdón por su exacerbada misoginia.
Los creyentes mínimamente preocupados por la historia de nuestra religión, sabe que Pablo era un judío con nacionalidad romana que se dedicó a perseguir cristianos hasta que se cayó de un caballo y comenzó a ver alucinaciones. Y con la misma saña que antes perseguía, después defendía la Fe adquirida tan bruscamente. Por tanto él no fue de los primeros discípulos ni conoció a Jesús.
Y pienso yo con cierto sarcasmo que Pablo no asistió a las clases sobre igualdad de género. Jesús ensalzó a la mujer de forma inusual para la época en que vivió. Recriminó a aquellos hombres tan puritanos que condenaban a la adúltera y no indagaban por el adúltero. Fueron mujeres las que le acompañaron en sus últimos instantes ante la cobardía de sus discípulos tan machos ellos…
Más tarde Pablo, siguiendo la más pura tradición romana escribe a los colosenses y dice a las mujeres que se sometan a la voluntad de sus maridos. Esa epístola era leída en las celebraciones matrimoniales. Después, desde el confesonario, el cura se afanaba en consolidar esa teoría enseñando a las mujeres a ser sumisas u obedientes y así alcanzarían la gloria. Algunas eran asesinadas y alcanzaban la gloria antes de lo previsto, eso sí: en nombre de Dios.
¿Por qué escribo precisamente hoy sobre este tema?
- Porque soy creyente
- Porque fui a misa con Marilina
- Porque hoy “celebra” la Iglesia la fiesta de la Sagrada Familia.
- Y porque no se le ocurre cosa mejor que colocar entre las lecturas del día la epístola de marras de Pablo
Afortunadamente, el párroco, buen amigo mío nos habló de la familia de Jesús como una que lo tuvo que pasar mal como lo pasan hoy mal tantas familias por la crisis económica que padecemos. Ayudaban al párroco en la misa una niña y un niño y quienes leyeron, incluso ese nefasto texto, fueron mujeres. El cura y una parroquiana dieron la Comunión. Es decir: una comunidad normal a la que me gusta pertenecer.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Y yo, si en mi próximo nacimiento creo en el Dios de la Iglesia católica, también quiero pertenecer a tu parroquia pero le propondré a ese párroco que sea una mujer quien pueda decir , algún domingo, la misa. El día que eso ocurra.... se podrá asegurar que, efectivamente, la Iglesia católica, YA NO es misógina. Un besazo a todos. Minervina.

Ventolin dijo...

La verdad querida Miner es que esta parroquia esta relativamente cerca de tu pueblo. En cuanto a la mujer cura, me temo que si llega será mas por falta de vocaciones masculinas que por verdadeero convencimiento. Hay enfermedades que parecen incurables.
Si lo del curato fuera por oposicion como ocurre con la sanidad publica española la docencia o la judicatura habria muchas mas mujeres

Berenguela I dijo...

De acuerdo contigo ,chaval ,pero tenemos pa rato .yo creia que ese testo ya estaba desterrado....por lo menos de las bodas ,creo que si....

Anónimo dijo...

Andrés, tengo ganas de cogerte en un error cuando dices algo pero veo que voy a tener que morirme sin ese placer, jajajaja. Saludos astures . Minervina

Ventolin dijo...

Mi querida Berenguela:
1º gracias por lo de chaval. Aunque sea mentira, anima mucho
2º Creo que ahora permiten a los contrayentes elegir las lecturas de su celebracion y ninguno elije la de Pablo
3º ¿No crees que la frase de "la maté porque era mia es de la propiedad ¿intelectual? de Pablo?

Ventolin dijo...

Mi qquerida paisanina Chelo: si no me pescaste en ningun error será porque te fijas poco. Haz como el buho que ya ves cuanto se fija. jajaja

morganadelasaguas dijo...

Cuando me casé la primera vez, en el año 1973, me negué en redondo a que me leyeran la epístola de marras y tampoco quise llevar arras porque yo no vendía por 13 monedas (manías mías). Un día le dije a un cura amigo mío que S. Pablo no se había enterado del slogan:"ponga una cristiana en su vida" y así le había ido. Cuando se casó mi hija, volvía a desterrar la famosa epístola porque fui yo quien preparó los textos y la música, así que... no puedo estar más de acuerdo con nuestro Ventolín.
Morgana