jueves, 27 de enero de 2011

DIGNIDAD

Agradezco a Ana que desde Argentina comprendió mi testimonio personal. Es cierto que la dignidad de uno mismo exige sacar a la luz las indignidades que recibes. Es algo similar a lo que sucede con las mujeres violadas que se creen sucias por algo de lo que no son responsables y necesitan recuperar su dignidad y culpar al canalla que sí está sucio y no ella.
De todas maneras soy consciente de que mis peripecias son insignificantes comparadas con las suyas o con quienes han sufrido persecución por las dictaduras de ambos lados del océano. Cada vez que pienso en las familias de desaparecidos sin rastro, lanzados desde aviones o enterrados en cunetas, se me subleva todo por dentro. Y cuando veo que tantos años después hay quien se opone a su dignificación necesito gritar que son cómplices de los asesinos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Vento por solidarizarte con quienes tenemos en nuestras familias detenidos-desaparecidos. Aún no quiebran el pacto de silencio y no sabemos dónde llevar una flor. Queremos sus restos, eso que queda, eran ellos. Fui presa política, y hoy me alegra estar viva para ver que se comienza a hacer un poco de justicia en mi país a tanta barbarie de la dictadura. Nunca se tomó revancha o justicia por mano propia de parte nuestra hacia quien torturó y asesinó, cruzábamos en la calle a quienes nos habían torturado o sabíamos a ciencia cierta eran responsables de desapariciones. Nos limitamos a pedir todos estos 34 años VERDAD Y JUSTICIA. Es un nuevo horizonte, que la verdad salga a la luz y poder saldar historicamente, estimo siempre resulta sanador. Abi