viernes, 28 de enero de 2011

SOSIEGO

Bajemos la guardia. Dejemos la espada y busquemos la coincidencia. Nos conviene a todos mejorar el clima de crispación en que vive nuestra sociedad. Perdemos un tiempo precioso en defendernos de ataques innecesarios. Queramos o no, tenemos que convivir. No podemos vivir aislados.
Estos días en España se está produciendo una agria discusión. El motivo es la entrada en vigor de la Ley que prohíbe fumar en locales de uso público. Me impresiona observar el calor con que se defiende el derecho de fumar en esos lugares. Con mucho más calor que razones. La diferencia con otros países de Europa es que en España la ley tardó más en salir. No obstante, personas aparentemente sensatas comparan la situación con la de una dictadura y defienden su criterio con un ímpetu que ya quisiera ver en la defensa de la igualdad de género respecto a los salarios o la ética de nuestros gobernantes.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuánta razón Vento! Si todos pusieran tanto brío en tener propuestas y reclamar por los derechos que se están coartando en España, creo que otro gallo cantaría!
Tengo la pena que ayer le comunicaron a mi hijo que por "reducción de costos" lo debían echar. Justo antes que pudiera cotizar lo suficiente para el paro. Que si quiere seguir trabajando, debe ponerse como autónomo, comprar vehículo, y soportar él los gastos del trabajo, ergo, no le quedaría un peso ! Me contaba el padre -vive con él en Fuengirola, Andalucía- que se había quedado el joven muy mal, le temblaban las manos, destrozado. No tanto porque se le acabó un trabajo, sino porque sabe que le va a ser casi del todo imposible conseguir otro empleo. Tiene amigos, y la mayoría padecen esta desocupación, sin paro. Partió de Argentina en busca de un horizonte mayor, tiene sus papeles en regla pues tiene doble ciudadanía y llegó un poquito antes de desatarse la crisis en España. Anteriormente ya había estado dos años allí, en Madrid. Conseguía en ese entonces trabajo de un dia para otro. Me da mucha tristeza, ir y venir, ir y venir de un continente a otro para estar aún con las manos vacías y tan incierto futuro. Pero sigamos peleando por el cigarro, que las multinacionales ganan buen dinero con él y el gobierno pone el énfasis en ello. Dicen que fumar o masticar coca quita el hambre, no sería un buen argumento para oponerse a la ley ?
Aby

Anónimo dijo...

Esta ley sobre la prohibición de fumar en sitios públicos, cuesta admitirla porque no estamos acostumbrados a racionalizar el uso del tabaco cuando estamos con "el otro" que NO es fumador y nunca hemos pensado hasta qué punto podemos molestarlo o perjudicarle la salud por obligarlo a inhalar la misma nicotina, casi, que quien sí fuma. Así que es cuestión de tiempo. Yo he salido beneficiada con dicha ley y , si fumara, seguiría haciéndolo en los lugares que me indica esta ley. No me estarían prohibiendo fumar; sólo me prohibirían hacerlo delante de quien no fuma. Minervina.

ella dijo...

De acuerdo con Minervina, la primera satisfacción que me ha dado esta ley es que cuando sale mi hija- no fumadora- a los pubs y discotecas de jóvenes no tengo que lavarle toda la ropa.
Ahora espero que se anuncie una ley anti-ruidos y prohiban los gritos, los petardos, las motos y la música que no quiero oir.
VIVA EL SILENCIO SIN HUMOS.

Berenguela I dijo...

Se estan pasando con tanta prohibiciones!!!!!todo esta prohibido ,parecen la iglesia de cuando eramos jovenes....
Nos quieren hacer diferentes y europeos y españa es diferente ,por eso vienen aqui a ponerse ciegos.....

morganadelasaguas dijo...

A mi me hace tener sentimientos encontrados porque aunque no fumo desde 1994, me molesta tanta prohibición. Sobre todo cuando hace poco que obligaron a los establecimientos a adecuarse a la ley anterior. Hay gente que todavía está pagando esa inversión. Por otro lado, pienso que a todo se acostumbra uno. Recuerdo que la primera vez que quedé embarazada el ginecólogo me decía que podía fumar 10 cigarrillos al día y él fumaba como un carretero. Incluso fumaba el cirujano mientras te operaba cosa que hoy es impensable. No sería mejor que se autorizase un determinado número de establecimientos donde sí se puediera fumar? Ahora, aquí en Gijón, va todo el mundo fumando por la calle y en los bares han puesto en la acera una especie de setas (como las catalíticas de hace años pero aéreas) para que los parroquianos no se congelen en la calle. Pero mientras sigan vendiendo tabaco me parece un contrasentido. Igual que me parece un contrasentido autoproclamarse pacifistas y seguir fabricando y vendiendo armas.
Pero también estoy de acuerdo en que si defendiésemos con tanto ardor todas esas cuestiones sociales que realmente son importantes de verdad, otro gallo nos cantaría! El ver siempre las dos caras de las cosas debe de ser por deformación profesional

Ventolin dijo...

Me cuesta trabajo entender que personas inteligentes hablen de exceso de prohibiciones. ¿Quien se está pasamdo? ¿El Parlamento que aprobó la norma por unanimidad? Tengo interes en conocer la relacion de las prohibiciones. Tambien me interesaria saber que hay de malo en proteger en logares publicos la salud de los no fumadores. Acudo a un argumento escatologico: creo que todos entienden la prohibicion de orinar o escupir en la via pública.
Y a Cristina le diria que en mi opinion el ver las dos caras de las cosas no es una deformacion profesional: es sintoma de buen juicio.

Anónimo dijo...

En cuanto al cigarrillo: vuelvo siempre al argumento mayor: ojalá se pusiera igual énfasis en prohibir la contaminación de lo que acá llamamos la pachamama: agua, tierra, aire. Nos estamos envenenando y destruyendo el planeta en pro del rédito de unos pocos. Está bien que cuiden la salud de los no fumadores, pero me pregunto yo: este no fumador, ¿que agua bebe, qué aire respira, qué alimentos come, cuál es la calidad de su habitat ?
Creo que la realidad hoy es tan compleja, que dos caras, no son suficientes. Las perspectivas y los análisis de cualquier fenómeno resultan muy difícil de realizarlos con la debida certeza. Abi