sábado, 29 de enero de 2011

TESTIMONIO PERSONAL III

Quizás la mayor canallada del Gordo fue la que le hizo a mi hermano. Jesús le habia dedicado los mejores años de su actividad profesional.Recuerdo verle besar sus manos cuando estuvo enfermo como un hijo. Jamás le dejo brillar e hizo con su hijo mayor lo mismo que había hecho con él.
Los negocios del Gordo comenzaron a caer y tuvo la osadía de culpar a mi hermano por ello. Y Jesús tuvo que desempolvar su título de abogado e iniciar el ejercicio de abogacía en los últimos años de su vida. Nunca le escuché una queja. Y para colocar la guinda a la tarta, lo desheredó y dejó todo al hijo mayor de mi hermano.
Hay una escena que recuerdo con nitidez y es la del Gordo subiendo a la planta donde estaban los dormitorios. En el descansillo de la escalera, en una hornacina de la pared, estaba una imagen de la Virgen y siempre que pasaba, la tocaba y después se santiguaba varias veces. También, como Pinochet, comulgaba todos los domingos. Era un ejemplo vivo del nacional-catolicismo.

4 comentarios:

Anouk dijo...

Este relato que haces por capitulos es fascinante y mantiene en suspenso a quien lo lee.Sigo capitulo a capitulo tu "testimonio personal"...

Ventolin dijo...

Gracias Mecha por tus palabras que sé que salen del corazon. Son personas como tú las que me hacen ser nás hermano de tu patria

Anónimo dijo...

Igual que Mecha, en suspenso y queriendo saber más de la historia. El "Gordo", un personaje -por desgracia real que no de ficción-, es representativo de lo que uno llama naturalmente canalla. Que magnífica actitud la de tu hermano Jesús, comprendió que es noble callar y no abrir defensas. Además lamentablemente, cuando uno cuenta sus verdades habiéndose comportado dignamente, el común de las gentes tiende a pensar "algo habrá hecho mal". Buena elección la de tu hermana, me nace admiración por ella y gozo al saber que su matrimonio perduró de modo óptimo.
Hay una novela de Oscar Lewis, "Los hijos de Sánchez", donde se aprecia lo que vos dices, hermanos educados en las mismas condiciones y con carga genética similar, toman rumbos y decisiones de vida completamente diferentes. Abi

Berenguela I dijo...

Un cabron el GORDO ,que quieres que te diga ,Jesus no se meracia eso,pobrecillo.....no entiendo nada.