domingo, 27 de febrero de 2011

"FE"

Para mi modo de pensar, la Fe no es un conocimiento: es una experiencia. Es gratuita y no me hace mejor ni peor. Me presenta un proyecto de vida y me invita a seguirlo. Mi Dios no es un señor muy importante y poderoso. Ni siquiera es un señor. La fórmula tradicional de 3 personas distintas y un solo Dios es algo que no me preocupa. No me interesa racionalizar mi Fe. Mucho menos me interesa rebatir la increencia. Conozco muchas gentes mejores que yo y que no tienen Fe. Son aquellas que aman a su próximo y a su más lejano. Los que luchan por la justicia. Los que creen en la igualdad de las etnias. Los que no entienden de banderas ni fronteras, de sexos, colores u orientaciones sexuales.
Huyo de quienes “cosifican” el hecho religioso. Inventan normas, reglamentan cada uno de nuestros actos y se olvidan de que lo que nos hace libres es la Verdad y el Amor y no los códigos. ¿Qué tienen que ver con mi Fe los detentadores de la verdad oficial, vestidos de púrpura o blanco y llamándose a la vez Eminencia, Santidad o siervo de los siervos de Dios? ¡Qué ironía por no decir qué sarcasmo! ¡Ay de quien escandalizare! Más le valiera atarse una rueda de molino y lanzarse al mar.

8 comentarios:

Berenguela dijo...

No te comento nada porque estoy totalmente de acuerdo.Nos hemos reciclado mucho de lo que nos enseñaron!!! menos mal ,nuestro trabajo nos costo ,por lo menos a mi.
Un abrazo

Zulymaruy dijo...

Una vez mas Vento, "comulgo" contigo. La fé es algo que cada cual la lleva consigo o no, y quienes si la tenemos, la acreditamos también a un dios, que puede escribirse con mayúsculas o minúsculas. Yo creo en Dios y te diré que -incluso lo he conversado con él, en mis largas charlas- no es que "crea" mas en Jesús que en Dios y al Espíritu Santo lo deje de lado. Simplemente se me hace mas cercano, mas humano, mas al lado mío. Escapo absolutamente de los convencionalismos y tradiciones y he estado justamente ahí, cuando la ida del Papa y vaya contiendas que ha suscitado. Realmente me sorprendió -para bien- pues tenía otra idea de España frente a la Iglesia Católica. No pertenezco a ninguna iglesia y sin embargo, me siento afín con todas en la medida que no solo prediquen si no que pongan en práctica la verdadera palabra de Dios, que para nada significa llenar sus propias arcas de dinero para ostentar y tapar grandes chanchurrías.
Un beso Vento y Marilina y también para tí Berenguela.

Anónimo dijo...

Es curioso pero, con los años y de forma gradual, todo lo relativo a dioses (me refiero a todos) , a religiones, a dogmas , a lo que es pecado o no y a lo concerniente a cielos e infiernos me queda tan lejos y me resulta tan ajeno que ni me preocupa. Así que no sé si debo o no añadir comentarios como el que acabo de añadir porque me siento como la intrusa total. En fin, que Dios me perdone por mis ideas, jajajaja. Un besín así de grande a todos, creyentes y no creyentes. Minervina.

ella dijo...

Pues hay tres asuntos que me parecen tan íntimos que me da rubor tocarlos: la religión, la ideología política y el sexo. Quizá porque de niña en mi casa no se hablaba de ninguno y se daba por supuesto como debían ser los tres: la religión obligatoria, la política inexistente y el sexo prohibido. Cuando más adelante empecé a "deconstruir" mis creencias me encontré con sorpresas agradables y vacíos como abismos. Ahora tengo un puzle que se mantiene sin desmoronarse con bastante dignidad.
Besos a Ventolín, Zulymaruy, Minervina...

ella dijo...

Y besos tambien a Berenguela que habló primero.

Morgana, Señora de las Aguas dijo...

Berenguela, efectivamente, MENOS MAL! que nos hemos reciclado. Soy total y absolutamente creyente pero la religión (las religiones en general) me parecen una especie de muletas que ya va siendo hora que dejemos de lado y de que, cada uno, se haga responsable de sus actos, creencias y pensamientos. Es verdad que hay personas que dicen ser ateas y sin embargo se preocupan mucho más por la justicia social, por el prójimo, por hacer la vida agradable a los demás. Sin embargo, si he de ser sincera, que las personas que conozco y quiero, crean o no crean, no mengua en nada su valía y el amor que yo les pueda tener

Ventolin dijo...

Pido perdón por responder en una sola entrada pero es que no deseo polemizar. Solo agradecer la sinceridad en la pluralidad de puntos de vista que me enriquece.
Pero sí me gustaría decirle algo a Minervina. No eres ninguna intrusa porque este blog, y tú eres testigo desde el primer día, no es para creyentes en el sentido religioso. Si lo es para quien cree en tantos y tantos valores cívicos aunque cada vez sean menos frecuentes y más necesarios.
Sería una gran frustración perder tus aportaciones porque siempre las leo con una mezcla de cariño, atención, respeto y aprendizaje. ¡Puxa Asturias!

Anónimo dijo...

Según el cristianismo, la fe es una "gracia" que se concede. Parece que a mi no me registraron o me vieron rebelde de nacimiento. No creo en un Dios, tantos distintos que hay en este planeta, y cuyos dogmas se contradicen provocando conductas tan diferentes,por ej. Alá y Cristo. Por cultura, coincido en general con los postulados cristianos.
Confieso sin embargo que cuando leo cosas de ángeles, cielos, milagros, seres de luz o de demonios, en ese momento me la creo un poco. Si leo de extraterrestres, gnomos, entidades diversas o mundos paralelos, me los creo otro poco. Al ratito de terminar la lectura, ya no creo nada, jajajáaaa...! Vendría yo a ser agnóstica,en suma.
Creo que nací así.
De pequeña, cuando me tocó hacer el catecismo y la primera comunión, tendría unos 7 años. Me negué a participar en el acto colectivo de la comunión en parroquia, pues debía llevar un traje especial muy bonito y cargado de adornos, y yo alegaba que para un acto íntimo con Dios no necesitaba ese disfraz. Al traje de novia, espontáneamente le llamaba disfraz de novia. Y bueh pues, que acá estoy. Siempre igual. En momentos dificiles, quisiera creer en un dios con quien conversar y que me llevara un poco de la mano. Respeto toda creencia religiosa, pero no sus instituciones, por ej. la iglesia católica y el santo padre que vive en Roma, como dice la canción. Pienso que los partidos políticos tienen tan sólo 2 siglos y un piquito de existencia, mientras que iglesia católica ya cumple 20. Su experiencia sobrepasa en occidente cualquier otra institución conocida, y conocen a la perfección gatopardo y camaleón. Sin embargo en su seno hay tantos sacerdotes de buena voluntad que son realmente santos. Y a ellos debo mi mayor respeto y admiración. Por el resto, creo que el mal y el bien son cosas que nos quedan claro a todos, si bien en un mundo extremadamente complicado en la actualidad. Por eso tampoco se puede decir blanco o negro. Puff, a veces me cansa un poquito la historia de nuestra bendita humanidad... Ana