viernes, 25 de marzo de 2011

LAS CIFRAS HABLAN

Primero el victimismo y después la amenaza. Esa es la estrategia de los obispos ante el rechazo social que muestran las estadísticas. Tan sólo un 34,1% de los matrimonios son católicos, en los seminarios apenas entraron el pasado año 574 alumnos y la mitad de los adolescentes rechaza estudiar Religión. Un laicismo galopante en un país donde un 73% se considera católico, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Una semana después de que un clamor universitario (453 profesores apoyan un manifiesto por la universidad laica) reclame la salida de las capillas de los campus, la jerarquía de la Iglesia avisó ayer: "Sabed que eliminar a Dios significa romper el círculo del saber".
La Conferencia Episcopal Española hizo públicos ayer los datos de matriculaciones en Religión en el sistema educativo. Sus alumnos están en caída libre. En apenas cinco años, los obispos han tenido que reconocer un descenso de más de 350.000 alumnos.
Los datos ofrecidos ayer por el Episcopado dicen que los bachilleres llegan a la universidad con la mente lejos de la Iglesia. El descenso es cada vez más acusado en Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), donde por primera vez se baja del 60% de aceptación (58,9%), y en Bachillerato, donde ya son minoría los que optan por la materia (42,7%). En Infantil (77%) y Primaria (80%).
Como de costumbre, la jerarquía achaca sus males a una supuesta persecución oficial de un Gobierno que ha elevado en cantidades sin precedentes la asignación de nuestra ayuda presupuestaria a sus arcas y no son conscientes, o no quieren serlo, de que su mensaje está cada vez más lejos del pueblo de Dios.

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