domingo, 27 de marzo de 2011

TORMENTA DE IDEAS

¿Qué está pasando en España? La representación del empresariado pacta planes económicos con el gobierno socialista y pide a su Presidente que continúe. Los dos sindicatos más representativos pactan con el gobierno y las patronales. Las estadísticas nos informan de que hemos sobrepasado los cuatro millones y medio de desempleo y a la vez los lugares de ocio están llenos y aumentan las reservas para las vacaciones de semana santa. El principal partido de la oposición, conservador, se separa de los criterios de la patronal y dice defender a los parados. Lo mismo sucede con los medios de comunicación de tendencia conservadora. Los índices económicos más fiables, tanto los españoles como internacionales, dan claras muestras de que iniciamos el despegue de nuestra recuperación económica.
No hay pensamiento de izquierda sin utopía. Y no hay forma de gobernar sin realismo. Vivimos en los albores del siglo XXI con todo lo que esto significa de interrelación con todo lo que nos rodea. La autarquía es inviable. O nos salvamos todos o no se salva ni Dios. La sociedad, como la Naturaleza, evoluciona pero no revoluciona. El ritmo de cambio no es modificable pero sí lo es el sentido del mismo.
Y quizás ese sentido empieza a cambiar en Europa: las elecciones cantonales francesas han dado el triunfo a la izquierda y las encuestas a pie de urna sugieren según la BBC, que la canciller alemana Ángela Merkel habría sufrido un humillante revés electoral en las elecciones de la región clave de Baden-Württemberg.
Las encuestas indican que el partido demócrata cristiano de Merkel perderá el estado, que ha permanecido bajo su poder durante más de seis décadas. Según las encientas los verdes habrían ganado suficiente apoyo como para tomar el poder en una región alemana por primera vez, para lo que necesitarían formar una coalición con el partido social demócrata.
¿Está despertando Europa? Se cansó de tanto ataque al estado de bienestar y tanta política neocón?
La Política es la noble tarea de buscar e implementar el bien público. La llevamos a cabo los humanos y eso implica fallos. Pero solo a los dictadores les conviene el desprestigio de la política que llevan a cabo quienes la denigran. No se ha inventado mejor sistema que la democracia representativa para regir el destino de nuestros pueblos. Somos ciudadanos y no súbditos ni debemos volver a serlo.

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