domingo, 26 de junio de 2011

ALGO IMPAGABLE


Hoy deseo compartir en esta calurosa noche madrileña con quienes siguen mi blog, el más preciado tesoro: las palabras de un hombre de 94 años a quien debo lo mejor de mí mismo. Tenía 19 años y por dos cursos seguidos asistí a maravillosas clases, participé en una tertulia que él dirigía y asistí a un seminario multidisciplinar coordinado por él y otro personaje para mi inolvidable: José María Díez Alegría.
Verle es este video rodeado de jóvenes entusiastas y sentir la fuerza de su credo, me llenó de emoción y por eso lo comparto. Es una verdadera Joya.    


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde tu calurosa noche madrileña, ha llegado de madrugada a este helado desierto con 3º bajo cero, las palabras de tu antiguo profesor, que con sus 94 años posee una lucidez extraordinaria,poniendo a mi criterio, las cosas en su lugar. Sabios consejos da este hombre, y el escucharlo, el verlo, ha templado mi espíritu y mi cuerpo. Hoy debo asistir a dos difíciles reuniones de corte pseudo político y me ha ayudado también a aclarar mis conceptos, por lo que agradezco a ambos (vos y él) la inquietud de transmitirnos ideas tan claras. Ana

Ventolin dijo...

Imaginalo querida amiga hace 50 años en el aula de la Universidad franquista intentando enseñarnos a pensar...
Hace años, paseando por Madrid lo enconté, me acerque a saludarle y agradecerle su enseñanza. Le presenté a Marilina y seguimos el paseo, lleno de emocion.

atreyu dijo...

No me extraña que te emocionaras.
El conocer y escuchar a una persona como él, debe resultar especialmente edificante, ya que, conserva una claridad de pensamiento, que trasciende a través del aire.
Además de concreto es un hombre, bueno y sabio, con una pedagogía de trasmisión, que más de alguno la querríamos, para nuestro quehacer diario.
Gracias por compartirlo.

Anónimo dijo...

Quedé pensando en este profesor. Al rato escuché por youtoube una disertación de un profesor "eminencia" yanqui en economía. Tan rebuscado, incoherente, soberbio, y diciendo cosas como: "miren que les estoy dando gratis estos consejos", que no pude más que admirar nuevamente a tu profesor Andrés, que con el mejor espíritu y bondad, explica su pensamiento de manera sencilla, coherente, ni pizca de altanería y con gran humildad. Resalta asimismo su vitalidad a semejante edad. Gracias de nuevo, Ana