lunes, 29 de agosto de 2011

EDUCACIÓN FEMENINA


Mientras el dictador entraba en los templos bajo palio y sus huestes gritaban “Trancón al paredón” refiriéndose al entonces Presidente de la Conferencia Episcopal española, prelado demócrata odiado por la derecha carpetovetónica, las mujeres de nuestro país recibían instrucciones sobre cómo debía ser su comportamiento. Imagino la cara de asombro de mis herman@s de America y de los lectores más jóvenes de este lado del océano.
Estas y otras lindezas se pueden encontrar en http://www.foroporlamemoria.info/mujer.htm
  
"Economía doméstica" de 1958, que entonces se consideraba un libro de texto de preparación para el bachiller y maestros.
"Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito.
Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero.
Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo.
Durante los días más fríos deberías preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparte por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa.
Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador.
Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos.
Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y estress, y sus necesidades reales.
Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se acueste en la recámara.
Ten preparada una bebida fría o caliente para él. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad. Recuerda que es el amo de la casa.
Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres.
Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana.
Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo interior con talante positivo.
Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño.
Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama… si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche.
En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad.
Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes.
Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, así que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello.
Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte."

2 comentarios:

atreyu dijo...

Bueno, digo yo, y no sé si digo bien.
Aquí, un poco abobadita sí que tienen a la mujer.
No entiendo mucho, este asunto.
¿Por qué querían que actuara así?
Preparar comida, y, estar un poco agradable al recibirlo sí, aunque no puede hablar, comentar, explicar lo que ha leído...
No discutir...
Lo del fuego de la chimenea, puede ser para "cottages" en las Islas Británicas, queda hermoso y acogedor, no obstante, aunque me consta que aquí, no es muy común en las ciudades.
Yo por amor sería capaz de retocar mi maquillaje, nunca jamás, nunca, me pondría una cinta en el cabello...
La preparación de bebidas, perdería su encanto si llega más tarde desde su ejecución, ya que podrían quedar con el hielo derretido o las calientes, frías.
En cuanto al apartado de las relaciones íntimas, no voy a comentar nada, pues es demasiado rocambolesco, incluso para aquella época, semejante aleccionamiento, en asuntos tan privados.
Por otra parte, ¿qué les podía interesar a la Sección Femenina, los asuntos de alcoba de completos desconocidos?
Puedo añadir, que leí en un libro sobre la conquista de América, que las relaciones matrimoniales, se "debían" realizar al anochecer, a toque de tambor, en plan "toque de queda", para evitar la infidelidad entre las parejas.
Creo que era idea de los frailes que acompañaban a los conquistadores españoles.
Presumir que todos eran infieles a sus parejas, es demasiada imaginación...

Berenguela I dijo...

Tremendo ,ya me acuerdo ,ni comento ,no quiero echar sapos por eesta boca,jajaja