jueves, 29 de septiembre de 2011

ABORTO

Ignacio Escolar explica por qué está contra el  aborto.

Les confieso algo: estoy en contra del aborto. Como casi todos, imagino. No conozco a nadie que esté a favor de pasar por un trance así, no creo que sea una decisión fácil. Sin embargo, puestos a elegir el mal menor, prefiero que la interrupción del embarazo sea legal y esté regulada a que las mujeres sin dinero para irse a Londres se desangren en infectas clínicas clandestinas, en manos de curanderas con perchas de aluminio retorcidas a modo de agujas. Prefiero que sea la mujer quien tenga el derecho a decidir si quiere tener ese hijo, y no su pareja, sus padres o los obispos. Prefiero un país que no sea hipócrita: un país donde las mujeres no tengan que mentir a un psicólogo y alegar daños para su salud psíquica para poder abortar, como ocurría con la anterior legislación. Y prefiero también una ley de plazos y que el aborto sea libre sólo durante las primeras 14 semanas, en vez del coladero que teníamos antes, que permitía abortar casi en el borde del parto y había convertido a las clínicas españolas en un destino turístico para el resto de Europa.
El debate ha vuelto a la campaña electoral, como en los años 80. El PP dijo el lunes que quería abolir la ley del aborto y ayer matizó que sólo pretende regresar a la que teníamos antes de la reforma, la misma a la que se opuso AP en 1985. Es un error, pero no sólo porque la postura de Rajoy no va a convencer a casi nadie: ni a los que defendemos la reforma ni tampoco a los antiabortistas, a los que volver a la ley anterior gustará poco. También porque la actual regulación –junto a las campañas a favor del condón y a la píldora del día después sin receta– ha conseguido que, por primera vez, baje el número de abortos en España. Se supone que de eso se trata.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Absolutamente de acuerdo en todo lo que dices, Vento. En estos paises tercemundistas la situación obviamente se agrava. Sin educación, sin acceso a centros de salud que por ser un territorios tan dilatados, pueden quedar a kilometros de distancia y sin transporte alguno, la violencia del hombre sobre la mujer que las embarazan sin su consentimiento a violacion simple y pura, mala alimentación de las madres que provoca que los fetos no tengan nutrientes necesarios,ya nacen con las neuronas mal... carentes hasta de ácido fólico, termina siendo un desastre.
En principio, no apoyo el aborto,( nada más bello que una nueva vida ! ) pero estas situaciones donde la miseria y la falta de cultura determinan que los niños ya nazcan con cerebros poco desarrollados, enclavados en villas miserias con un estatus totalmente marginal, con el paco, poxi-rand, alcohol, y otras drogas baratas a mano, padres generalmente separados, mujeres con hijos de varios padres y sin trabajo digno,la generación de estos niños ya desde el inicio esta condenada.
A menudo no tienen dinero ni para comprar un preservativo, o están los hombres alcoholizados.
Conozco casos concretos cuya injusticia clama al cielo.
El tema creo sigue siendo siempre el mismo:
En realidad no es aborto si o no, es pobreza y miseria, si o no.
Saludos a tod@s. Ana

atreyu dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo Ana.