viernes, 23 de diciembre de 2011

VISCA CATALUNYA


Quienes me conocen personalmente o por medio de mis apariciones en la red, saben de mi Asturianía. Y saben que el amor a mi tierra no me impide, más bien todo lo contrario, mi respeto, cercanía y cariño hacia pueblos hermanos, tanto de la Península Ibérica como de las islas y de los pueblos independientes de AMÉRICA LATINA.
Por eso me rebelo contra el cainismo tan extendido entre la derecha política española. Son personas que desprecian lo que no sea uniformidad. No les basta con que seas cristiano: necesitan que seas acrítico y comulgues con ruedas de molino. Ser español, para esta “gente” significa ser monolítico, despreciar a vascos o catalanes por separatistas, a los andaluces por vagos, a los gallegos y asturianos por celtas, a los latinos por sudacas y así sucesivamente. ¿Y qué coño son ellos? ¡¡¡ESPAÑOLES!!! Caminando por el Imperio hacia Dios. Personalmente no quiero pertenecer a esa “estirpe” que Machado define como
Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahur, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste
cuando se digna usar de la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones
y de sagradas formas y maneras;
florecerán las barbas apostólicas
y otras calvas en otras calaveras
brillarán, venerables y católicas.

Hoy recibí uno de esos correos que la llamada Caverna difunde anualmente en fechas navideñas. Destila ese olor a naftalina que suelen impregnar las ropas y las ideas viejas. Y en respuesta a tanta vesania comparto con quien quiera leerlo, mi punto de vista sobre una de las mayores falsedades contra mi amada Cataluña. ¡Si, Claro! Amo a Cataluña y Chile, Venezuela y Cuba, Argentina y Uruguay. Amo a mis hermanos y cuanto más amo más se ensancha mi corazón.
Si entre los que me leen hay quien opina que merece la pena difundir estos pensamientos, que lo haga y le anticipo mi agradecimiento. Y si hay quien discrepa abiertamente de mis ideas, le recomiendo que no se queme la sangre entrando en un lugar donde no se encontrará con otras.
   
¿Te has preguntado alguna vez cómo se financian las Comunidades Autónomas?
Pues es muy sencillo: las Autonomías fueron recibiendo a lo largo del tiempo la cesión de competencias en Sanidad, Educación, Justicia etc. y con las competencias deben correr con los gastos inherentes a las competencias recibidas.
Antiguamente, el IVA recaudado en cada comunidad revertía en parte a la propia comunidad (la mitad) y el resto era distribuido por el Estado.
El Estado, desde el año 2009 cede a las Autonomías los siguientes conceptos:
- El 50 % del IRPF y del IVA.
- El 58 % de los impuestos especiales de la cerveza, vino y bebidas fermentadas, productos intermedios, alcohol y bebidas derivadas, hidrocarburos y labores del tabaco.
- El 100 % del impuesto sobre el patrimonio, sucesiones y donaciones, transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, tributos sobre el juego, impuesto especial sobre la electricidad, especial sobre determinados medios de transporte y sobre las ventas minoristas de determinados hidrocarburos.
Además, las Autonomías también se financian mediante impuestos propios, transferencias de los PGE o fondos de la Unión Europea.
También el Estado reparte más dinero entre las Autonomías bajo los siguientes conceptos:
- El Fondo de Competitividad, que persigue que las regiones se igualen en financiación per cápita.
- El de Cooperación para complementar el sistema de financiación en la mejora del estado de bienestar.
Se ha intentado asustar a la gente diciendo que el gasto que uno haga en Gas Natural, empresa afincada en Cataluña, o si compras un coche SEAT, fabricado en Martorell, Cataluña, repercutirá íntegramente a Cataluña cuando realmente eso no es del todo cierto. Tú, persona física, pagas un valor añadido al producto y ese impuesto es recaudado en TÚ Comunidad, no en Cataluña, con lo que TÚ Comunidad es la que se encarga de repartirlo con mejor o peor criterio. ¿Por qué somos tan cainitas?

3 comentarios:

atreyu dijo...

Ayer, comenté, y, no salió.
A ver, si hoy, lo hago mejor.
Yo por nacimiento soy un cincuenta por ciento catalana, una cuarta parte castellano-manchega y el resto valenciana.
Tres comunidades, y una sola persona.
Deseo, que nadie, nadie, se dedique a criticar, ni una , ni dos, ni tres; al resto, ni tocarlo, es mi País.
Respeto, mucho respeto; tolerancia no, es una palabra que para mi, significa ni más ni menos, te aguanto, por que no me queda más remedio.
Ahora, de los comentarios anti catalanes, he analizado, y he visto una solapada envidia.
Sí, envidia, porque aportan más del 25 % de sus impuestos al estado, más o menos, como el País Vasco, o Madrid. Pues cada dos Comunidades autónomas "ricas", subvencionan a otra menos fuerte económicamente. ¿Es suficiente motivo?
Siguiendo esa tónica, como dan mucho, también piden; entonces otros, se dedican a mentir con vídeos y pps's trucados, mal trucados; que más que indignación, producen risa, es muy conocido el del cava catalán, las banderas españolas tachadas, dibujadas en un folio, portadas por cuatro figurantes.
No convencen a nadie, sólo al que no analiza.
Así que: "Visca Catalunya"

Anónimo dijo...

RECTIFICACIÓN TARDÍA, PERO DEMASIADO TARDÍA...
CON GRAN SORPRESA, ME HE ENTERADO QUE HAY CUATRO COMUNIDADES AUTÓNOMAS QUE ENTREGAN A LA HACIENDA PÚBLICA GRAN PARTE DE SU IRPF.
HE CONSTATADO TAMBIÉN QUE EL PAIS VASCO, NO APORTA NI UN EURO Y ADEMÁS SE LE DA PARTE DEL COMÚN.
PARA QUE CONSTE, RECTIFICO MI ERROR.
ATENTAMENTE...
ATREYU, CUANDO LO ERA

Anónimo dijo...

¿Por qué el País Vasco?
El País Vasco cuenta desde finales del siglo XIX con un régimen económico y fiscal propio, denominado Concierto Económico, recogido en su Estatuto de Autonomía. Franco abolió el régimen especial en las declaradas como «provincias rebeldes» de Guipúzcoa y Vizcaya, pero recobraron su capacidad recaudadora en la etapa constitucional. Álava y Navarra la mantuvieron siempre.
Qué privilegios supone para los ciudadanos?
Los beneficios para los ciudadanos pueden ser de dos tipos:

a) Si se aprueban unos tipos de impuestos menores, entonces los ciudadanos pagan menos. El País Vasco ha contado históricamente con una presión fiscal menor. En la actualidad, y después de las modificaciones fiscales del Gobierno de Rajoy , en Euskadi la presión fiscal, especialmente en IRPF, es sensiblemente menor.

Además existen exenciones importantes como la de compra de vivienda que se mantienen en el País Vasco, mientras que en el resto del Estado se han suprimido.

b) Aunque no tiene porque ser así, normalmente la cantidad de recursos públicos por habitante que gestionan las instituciones vascas es superior a los del resto de España, especialmente los años en los que va bien la economía y hay una recaudación mayor.
I. REYERO / BILBAO
Día 09/02/2015 - 19.55h
EXTRAÍDO DEL PERIÓDICO ABC
ATREYU, CUANDO LO ERA